El uso de pirotecnia ha disminuido considerablemente los últimos años, muchas veces debido a la acuciante situación económica. Sin embargo, es usual que cada 25 de diciembre y 1 de enero, se reciban un buen número de personas heridas en las guardias de los hospitales. Las causas más comunes, suelen ser accidentes al manipular incorrectamente los fuegos artificiales.

Normalmente, se deben seguir una serie de pasos de seguridad, para el uso correcto de la pirotecnia. La jefa de residentes del servicio de Oftalmología del hospital Padilla, Dra. Daiana Celman, se expresó al respecto. “En estas épocas festivas aumenta mucho el motivo de consulta por lesiones en los ojos. Generalmente por el uso de pirotecnia y otro tipo de traumatismos. Por esto, queremos hacer hincapié en la prevención«.

Luego, la profesional se refirió a las restricciones que sufrieron los fuegos artificiales. «Es de público conocimiento que hay varias provincias donde se prohibió ya la venta de pirotecnia. No solo porque daña la salud visual, sino porque produce daños en personas que tienen diferentes trastornos del espectro autista y en animales”. Siguiendo esa línea, Celman advierte que la primera recomendación es evitar la pirotecnia. Y si igualmente se usa, se debe cubrir el rostro con antiparras, las cuales se pueden conseguir en ferreterías.

Medidas de seguridad

Siempre se debe establecer un perímetro de seguridad al momento de encender la pirotecnia, no solo para quien la está utilizando, sino también para las personas que están alrededor. Luego, en caso de lesiones oculares que generalmente son quemaduras, lesiones de córnea o cuerpo extraños intraoculares, que el paciente no acuda a medidas caseras, sino que concurra inmediatamente a la guardia de un servicio oftalmológico”, recalcó la especialista.

Otro tema a tener en cuenta, son las bebidas con gas y sus tapones o corchos. Éstos salen con alta presión de la botella, llegan a alcanzar los 80 km por hora. Un impacto así en el globo ocular puede producir daños irreversibles en la visión. Lo que siempre recomendamos es que ni en broma se apunte a nadie con el corcho, usar una medida de contención para cuando salga el corcho, como un trapo”, advierte.

Para finalizar, Celman explicó qué debería cambiarse el concepto de los festejos. “El hospital Padilla es un efector con un alto flujo de pacientes con traumatismos. La gente debe cambiar un poco el concepto de los festejos, se puede celebrar pero con todos los recaudos. Además, como siempre, recomendamos el uso de casco al manejar motocicletas y no beber cuando se conduce”.