El presidente Javier Milei avanza en la privatización de la compañía energética ENARSA. En su visión de reducir la participación estatal, mejorar la eficiencia y generar mayor competencia en el sector, el Estado nacional concretaría la venta de la empresa. Paralelamente, la medida buscar sanear las finanzas públicas en el marco de las reformas establecidas en la Ley Bases. El decreto establece que el proceso de privatización se realice por etapas, planteando un período de transición. La medida comenzaría con la venta de acciones de ENARSA en Citelec (controladora de Transener). Esta se haría mediante un concurso público nacional e internacional, sin otorgar beneficios especiales a accionistas ni empleados.

El decreto

«Autorízase, en los términos del artículo 4° del Anexo I del Decreto N° 695/24, el procedimiento para la privatización total de ENERGÍA ARGENTINA SOCIEDAD ANÓNIMA -mediante la separación de las actividades y bienes de cada unidad de negocio de dicha empresa-, la que se desarrollará por etapas, con el fin de garantizar la continuidad de la prestación de los servicios y de la ejecución de las obras en curso que dicha empresa tiene a su cargo; ello en los términos de la Ley N° 23.696 y sus modificatorias», señala el artículo 1 del decreto 286/2025 publicado hoy en el Boletín Oficial. El documento fue firmado por el mandatario y el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona.

En los considerandos, el texto señala que la intervención estatal en la compañía no ha sido beneficiosa. El Ejecutivo argumenta que la gestión no fue eficiente ni rentable. En esa línea, aseguran que la privatización permitirá darle la continuidad a las operaciones de manera competitiva, atrayendo inversores privados y mejorando el rendimiento en los sectores de hidrocarburos e infraestructura eléctrica.

Por medio de un comunicado, el Ministerio de Economía planteó que esta decisión «busca mejorar el servicio, fomentar la competencia y garantizar precios reales y sostenibles para todos los argentinos. El sector privado no solo puede hacerlo mejor, sino que además es el motor natural de la inversión, el empleo y la innovación». «El Estado se enfoca en lo que debe hacer: organizar, regular y cuidar el buen funcionamiento del sistema energético. Este es un paso concreto hacia una Argentina más moderna, más eficiente y con mejores servicios para su gente», concluye.