Ante la persistencia de datos inflacionarios elevados, las petroleras ajustarán de manera más gradual los precios de los combustibles. Atendiendo a la realidad de los consumidores y a un pedido oficial de acompañar la gestión económica. El cambio de Gobierno generó aumentos acelerados en los precios de nafta y gasoil en todo el país. YPF, en particular, realizó varias subas en la Ciudad de Buenos Aires, llegando a un aumento del 163% en el precio por litro de nafta Premium en poco más de dos meses. Esta situación, junto con otros factores, contribuyó a acelerar la inflación.

Ante la necesidad de desacelerar la inflación, el tema de los frecuentes ajustes en los precios de los combustibles llamó la atención del gobierno. Según informes, YPF comunicó a las petroleras no integradas que la «paridad de exportación». Que indica el nivel de precio que perciben las exportadoras de crudo, y que se alcanzará a un ritmo más lento de lo previsto. Este cambio fue solicitado por el Ministerio de Economía.

Ya se ha observado una disminución en la velocidad de los aumentos. El último incremento del 6,5%, el 1 de febrero, solo incluyó el aumento del impuesto a los combustibles y del precio de los biocombustibles utilizados para corte. Sin considerar el crawling peg, que es el aumento gradual del dólar oficial. Desde YPF señalan que los aumentos en los surtidores dependerán de la realidad económica de los argentinos.

Se espera que los precios de los combustibles sigan aumentando en las próximas semanas, debido a la aplicación del cronograma de subida del Impuesto a los Combustibles. Y el Gobierno aspira a que estas subas no se vean acompañadas por nuevos ajustes de precios por parte de las compañías. Sin embargo, el equilibrio es delicado, ya que las empresas estarán atentas al deslizamiento del dólar oficial y a posibles impactos en las estructuras de costos debido a las paritarias en los próximos meses.