Luego del tercer paro general contra el Gobierno de Javier Milei, la disputa salarial volvió a tomar protagonismo. El secretario general de la CGT, Héctor Daer, cuestionó la estrategia del Ejecutivo de frenar las subas de sueldos mientras se mantienen los precios liberados. «Estamos debatiendo con el Gobierno que no pueden existir precios libres y paritarias pisadas», sostuvo el dirigente sindical.

El reclamo no es solo político. Un documento interno de la Secretaría de Trabajo expone que en lo que va de 2025, casi el 70% de las paritarias cerraron con aumentos por debajo del nivel de inflación. Según ese relevamiento oficial, se firmaron 23 convenios colectivos en lo que va del año, de los cuales 15 fueron homologados con incrementos que no alcanzan la inflación proyectada para el primer trimestre.

Paritarias cortas y aumentos inferiores al 2%

Entre los casos que ilustran el escenario, el gremio de Camioneros pactó un incremento trimestral no acumulativo del 3,2%: 1,2% en marzo, 1% en abril y otro 1% en mayo. De forma paralela, la inflación proyectada por consultoras privadas se mantiene por encima del 2,5% mensual.

En algunos casos, la situación es aún más crítica. La mitad de los sindicatos acordaron incrementos mensuales por debajo del 2%, lo que profundiza el deterioro del poder adquisitivo y aumenta la tensión con el Gobierno nacional. Solo un puñado de gremios logró acuerdos que le ganan a la inflación: bancarios, construcción, encargados de edificio, concesionarios de autos, plásticos, madereros y personal de maestranza.

Una estrategia oficial para contener los costos

La decisión de no convalidar acuerdos salariales por encima del índice inflacionario es parte de la estrategia económica del oficialismo. Desde el Ministerio de Economía y la Secretaría de Trabajo plantean que permitir aumentos por encima del IPC podría presionar sobre los precios y complicar el esquema de costos empresariales en un contexto recesivo.

Por eso, según fuentes del Gobierno, se busca establecer una referencia de subas del orden del 1% mensual. Incluso, se contempla una revisión de los convenios colectivos durante el año, con foco en «mejorar la productividad» como argumento central.

Conflictividad creciente y advertencia por abril

Consultoras privadas como C-P alertan sobre el impacto que podría tener esta política salarial. «Las paritarias cortas hacen que la pauta salarial pueda imponerse por un plazo corto», explicaron, y advirtieron sobre dos consecuencias: una creciente conflictividad sindical ante la pérdida del poder de compra y la posibilidad de que un rebrote inflacionario acelere la presión por nuevos ajustes.

Además, se estima que en abril se renegociará el 60% de los acuerdos, lo que podría derivar en una escalada de tensiones si los nuevos convenios también quedan por debajo de la inflación proyectada.