La jueza que circuló a contramano y por la vereda en pleno centro cargó contra el periodista José Romero Silva
En medio de una entrevista de Telefé Tucumán al subsecretario de Tránsito y Transporte de la Capital, Enrique Romero, por el caso de la jueza Alicia Freidenberg, la propia magistrada irrumpió en vivo en la transmisión del canal y cargó contra el periodista José Romero Silva acusándolo de difundir información «tendenciosa». El señalamiento ocurrió luego de que el cronista compartiera en su Twitter el descargo que hizo Freidenberg en relación a la grave infracción de tránsito que cometió el pasado 8 de marzo.
La cosa no quedó ahí, ya que la Jueza dijo que la información transmitida por el periodista estaba «tergiversada» y aseguró que «trae a colación hechos que no tienen nada que ver». Posteriormente, contraatacó y criticó a Romero Silva por cometer «constantemente infracciones» en el edificio donde ambos viven.
El periodista, por su parte, se defendió de los cuestionamientos argumentando que solo había difundido información sobre el caso por el que Freidenberg deberá pagar una multa de alrededor de $30.000 y realizar un curso de reeducación vial.
El hecho
El pasado 8 de marzo, en ocasión de la manifestación por el Día Internacional de las Mujeres, la jueza Alicia Freidenberg protagonizó una grave infracción de tránsito. Ese día, circuló en su auto, a contramano y por la vereda, en pleno microcentro tucumano, con las calles repletas de mujeres.
En su descargo, la magistrada relató que se encontraba en un bar céntrico ubicado en 25 de Mayo entre Mendoza y Córdoba cuando comenzó la movilización. Fue a buscar su auto en un estacionamiento de la zona, pero la «marea» de gente le impidió salir. Contó que aguardó «un largo rato» a que avanzaran, pero que eso no sucedió. Posteriormente, afirmó que «tenía urgencia para salir» porque llevaba en el auto una persona descompuesta.
Según dijo, en su «aflicción» por salir «es verdad que opté por circular por la vereda» y aclaró que lo hizo más despacio que un «paso de hombre». Y prosiguió: «En ese camino, se me iba abriendo paso hasta que antes de llegar al Correo paré y allí se acercó una mujer, bajé la ventanilla porque ella se acercó a saludarme». En ese momento del relato, Freidenberg aseguró que la mujer en cuestión expresó: «Yo sé que usted siempre nos apoya, vaya tranquila». Se despidieron y ahí fue cuando, de acuerdo a lo declarado, se le «abrió el paso» y llegó hasta calle Córdoba por donde logró salir del tumulto.
Al final de su testimonio, la Jueza reconoció, claro, que no se puede circular por la vereda, pero se justificó diciendo que el tránsito estaba obstruido y no cortado por una autoridad y que su decisión obedeció a una «causal de fuerza mayor» que no le permitió, en ese momento, otra solución.
