La actividad industrial profundizó su retroceso durante febrero y dejó una señal preocupante para el inicio del año. Según los datos difundidos por el Indec, la producción manufacturera cayó 8,7% frente al mismo mes de 2025 y también mostró una baja de 4% respecto de enero en la medición desestacionalizada de la industria.

Con ese resultado, el sector fabril cerró el primer bimestre con una contracción acumulada de 6% interanual. El deterioro, además, fue extendido: 14 de las 16 divisiones relevadas registraron números en rojo, lo que confirmó un retroceso de alcance casi general en buena parte del entramado productivo.

Un derrumbe extendido en casi toda la estructura industrial

El mal desempeño no quedó concentrado en unos pocos rubros. La caída alcanzó a sectores vinculados al consumo, a la producción de bienes durables y a ramas industriales con fuerte peso dentro de la economía. Entre las divisiones más golpeadas aparecieron los productos textiles, maquinaria y equipo, vehículos automotores y otros equipos, aparatos e instrumentos.

La magnitud del retroceso textil fue la más fuerte del mes, con una baja de 33,2% interanual. Detrás se ubicaron maquinaria y equipo, con un desplome de 29,4%, y tanto vehículos automotores como otros equipos, aparatos e instrumentos, con una caída de 24,6% en cada caso.

Alimentos y bebidas también sintieron el impacto

Uno de los datos más sensibles del informe fue el comportamiento de alimentos y bebidas, la división de mayor incidencia dentro del índice general. Ese rubro registró una caída de 6,9% interanual, un movimiento que ayuda a explicar por qué el retroceso industrial terminó teniendo tanto peso sobre el resultado global de febrero.

Dentro de ese bloque hubo desempeños muy dispares. Mientras la molienda de oleaginosas se hundió 21,9% y la producción cárnica también mostró retrocesos importantes —8,2% en carne vacuna y 7,4% en aviar—, los productos lácteos lograron moverse a contramano del resto y crecieron 8,1% frente al mismo mes del año pasado.

Textiles, autos y metalurgia, entre los más castigados

Además del retroceso general de textiles, el informe mostró un cuadro especialmente delicado en distintas ramas fabriles. Los productos de caucho y plástico bajaron 15,7%, los productos de tabaco cayeron 14,9%, las industrias metálicas básicas retrocedieron 12,5% y muebles y colchones, junto con otras industrias manufactureras, registraron una baja de 12,3%.

También quedaron en terreno negativo productos de metal, con una caída de 5,7%; productos minerales no metálicos, con 7,2%; prendas de vestir, cuero y calzado, con un derrumbe de 18,2%; y madera, papel, edición e impresión, que cerró febrero con una merma de 1,5%.

El detalle del sector textil volvió a mostrar un escenario especialmente contractivo. Los tejidos y acabados de productos textiles se desplomaron 47%, mientras que los hilados de algodón cayeron 30,7%. Apenas la preparación de fibras de uso textil logró mostrar una suba de 21,5%, aunque con una incidencia menor dentro del conjunto del rubro.

El petróleo y los químicos, la excepción dentro del rojo general

En medio de un mapa casi completamente en baja, solo dos grandes segmentos lograron escapar al retroceso. El principal fue el bloque de refinación del petróleo, químicos, productos de caucho y plástico, que mostró un crecimiento de 2,7% interanual en febrero.

Ese avance estuvo impulsado, sobre todo, por la refinación del petróleo, coque y combustible nuclear, que trepó 19,7% frente al mismo mes del año pasado. Dentro de esa división se destacaron las subas en gasoil, con 23,8%, y naftas, con 10,8%, que compensaron las bajas en fueloil y asfaltos.

También contribuyó positivamente la división de sustancias y productos químicos, que avanzó 3,7% interanual. Ese desempeño convirtió al complejo energético y químico en el único amortiguador visible dentro de un escenario donde el resto de la industria volvió a mostrar señales de enfriamiento.

Un inicio de año con más ramas en caída que en recuperación

El dato de febrero dejó algo más que un mal mes. Mostró, sobre todo, la dificultad de la industria para encontrar un piso firme en el arranque de 2026. La caída mensual de 4% frente a enero reforzó esa idea y dejó al sector en su nivel más bajo del primer bimestre.

La foto general expone una industria que sigue perdiendo tracción en casi todas sus ramas, con pocos focos de alivio y una debilidad extendida en actividades clave para el empleo, el consumo y la inversión. Por ahora, el repunte del petróleo y los químicos no alcanza para cambiar una tendencia que sigue marcando retroceso.