Un nuevo avance médico podría transformar el diagnóstico temprano de enfermedades neurodegenerativas. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) autorizó el uso clínico del test Lumipulse G pTau 217/β-Amyloid 1-42 Plasma Ratio, el primero aprobado oficialmente para detectar signos del Alzheimer a partir de una muestra de sangre.

Según la Organización Mundial de la Salud, el Alzheimer representa entre el 60% y el 70% de los casos de demencia a nivel global. Esta nueva herramienta diagnóstica está pensada para pacientes mayores de 50 años que ya presenten síntomas de deterioro cognitivo, y permite evitar prácticas invasivas como las punciones de líquido cefalorraquídeo o escáneres cerebrales por tomografía.

El dispositivo fue desarrollado por Fujirebio y ya se encuentra disponible en laboratorios de Estados Unidos. Su implementación es considerada por la comunidad científica como un paso decisivo para identificar con mayor precisión las fases tempranas de la enfermedad.

Un nuevo estándar en diagnóstico

El test mide en el plasma la proporción entre dos proteínas: pTau 217 y β-amiloide 1-42. Estos biomarcadores permiten inferir la existencia de placas cerebrales, una de las señales biológicas más características del Alzheimer. La validación de la FDA pone fin a la utilización de pruebas desarrolladas sin supervisión oficial, práctica que generaba controversias médicas y legales.

El estudio que respaldó su aprobación incluyó a 499 pacientes y arrojó un 92% de valor predictivo positivo y 97% negativo. Solo el 20% de los casos requirió estudios complementarios. El sistema puede procesar hasta 120 muestras por hora y ya está operativo en equipos automatizados como el Lumipulse G1200.

Para qué pacientes está indicado

El test no será preventivo ni de uso masivo: está pensado para adultos con síntomas de deterioro cognitivo que ya se encuentren bajo seguimiento médico. En esos casos, actúa como un filtro diagnóstico que puede evitar exámenes más complejos o guiar decisiones clínicas con mayor precisión.

Los especialistas destacan que detectar la enfermedad en etapas iniciales permite iniciar tratamientos más efectivos, seguir la evolución con mayor control y planificar la atención a largo plazo.

Una enfermedad silenciosa y progresiva

El Alzheimer se manifiesta como un deterioro paulatino de la memoria y otras funciones cognitivas. La proteína beta amiloide y la TAU son las principales responsables de esta neurodegeneración, que comienza en el hipocampo, la región encargada de generar recuerdos.

Uno de los primeros síntomas es la pérdida de memoria reciente: no recordar lo que se desayunó, repetir preguntas o perder objetos. Con el tiempo, se comprometen otras áreas del pensamiento y la conducta. En las etapas avanzadas, el paciente pierde su autonomía y requiere asistencia permanente.

Qué dicen los expertos argentinos

El neurólogo Ricardo Allegri (MN 63538), jefe de Neurología Cognitiva del Fleni, señaló que “el futuro está en los biomarcadores en sangre”. Por su parte, el doctor Fernando Cáceres (MN 74.115), director del INERE, advirtió que “deterioro cognitivo no es sinónimo de demencia”, e insistió en la importancia de diferenciar entre ambos cuadros clínicos.

Alejandro Andersson, director del INBA, explicó que “el Alzheimer comienza cuando se acumula beta amiloide en las neuronas del hipocampo”. Y recordó que los olvidos cotidianos, como no saber si se tomó una medicación, son una alerta temprana.

Validación, regulación y futuro

La aprobación del test representa también un giro en la política regulatoria de la FDA. La prueba recibió la designación de “dispositivo innovador” por parte del organismo, lo que agiliza su autorización y confirma su impacto clínico en áreas de alta necesidad médica.

Aunque el nuevo test no sustituye los métodos tradicionales, se posiciona como una herramienta clave para orientar los pasos iniciales del diagnóstico. Su uso permitirá decidir mejor a quién derivar para estudios más complejos, reducir los tiempos de espera y, sobre todo, brindar una opción menos invasiva y más accesible para millones de personas.