Eficiencia energética: cómo ahorrar en la factura de luz durante la ola de calor
En pleno verano, con temperaturas que rozan los 40 °C en varias regiones de Argentina, especialmente en el NOA, el consumo de energía se incrementa significativamente debido al uso intensivo de aires acondicionados y ventiladores. Ante esta situación, el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) recuerda la importancia de adoptar hábitos responsables para reducir la carga sobre la red eléctrica, evitando cortes y favoreciendo el uso eficiente de los recursos. Implementar estrategias de ahorro no solo ayuda a mitigar el impacto ambiental, sino que también se traduce en una reducción en la factura de luz logrando la eficiencia energética.
El aire acondicionado es uno de los principales responsables del aumento del consumo eléctrico en verano. Para optimizar su rendimiento y evitar excesos, se recomienda fijar la temperatura en 24 °C, ya que cada grado por debajo de ese umbral puede incrementar el consumo hasta un 8%. También es importante cerrar puertas y ventanas cuando el equipo está encendido, evitando la fuga de aire frío y el ingreso de calor del exterior. Asimismo, se aconseja apagarlo cuando el ambiente esté desocupado y evaluar si la climatización es realmente necesaria en determinados momentos del día.
Si se planea adquirir un nuevo equipo, es clave contrastar su capacidad de climatización con las necesidades del ambiente, ya que un equipo sobredimensionado consume más energía de la necesaria. Además, se debe considerar la eficiencia energética del aparato, eligiendo aquellos con etiqueta de bajo consumo.
Ventiladores: una alternativa eficiente
En determinados ambientes, los ventiladores, preferentemente de techo, pueden proporcionar un adecuado confort térmico con un consumo energético mucho menor. Se estima que estos equipos pueden generar una sensación térmica entre 3° C y 5° C más baja sin la necesidad de enfriar el aire, lo que los convierte en una opción más sustentable y económica. Además, requieren un mantenimiento mínimo y consumen hasta ocho veces menos energía que un aire acondicionado en el transcurso de un fin de semana.
Uso eficiente de la heladera
La heladera es otro de los electrodomésticos con mayor consumo continuo de energía, ya que funciona las 24 horas del día. Para mejorar su eficiencia, se recomienda evitar dejar la puerta abierta más de lo necesario, ya que cada vez que pierde frío, requiere más energía para reponerlo. También es importante verificar el estado de los burletes de las puertas para asegurarse de que el cierre sea hermético y evitar fugas de temperatura.
Guardar alimentos calientes también aumenta el consumo, por lo que se aconseja dejarlos enfriar antes de colocarlos en el interior. A su vez, es fundamental descongelar la heladera con regularidad, ya que la acumulación de hielo en las paredes internas eleva el gasto energético. Además, su ubicación dentro del hogar influye en su rendimiento: debe situarse en un lugar fresco y ventilado, alejada de fuentes de calor como hornos o cocinas, y con una separación mínima de 15 centímetros respecto de la pared para permitir una adecuada circulación de aire.
Lavado de ropa y consumo energético
El lavarropas es otro electrodoméstico que, utilizado sin precaución, puede generar un alto consumo de energía. Para reducir su impacto, se recomienda utilizarlo con la carga completa y seleccionar programas de lavado en frío, ya que calentar el agua puede aumentar el consumo hasta en un 80%. Asimismo, es importante aprovechar los programas de lavado ecológico si el equipo los incluye, ya que optimizan el uso del agua y la electricidad.
Por qué es importante adoptar estos hábitos
El aumento de la demanda eléctrica durante los picos de calor pone presión sobre el sistema energético nacional. Según el ENRE, un consumo eficiente y responsable puede evitar sobrecargar la red eléctrica, reduciendo el riesgo de cortes o interrupciones. Además, disminuir el uso innecesario de electricidad no solo contribuye al cuidado del medio ambiente, sino que también permite reducir los costos en las facturas de los hogares.
Etiquetado de eficiencia: cómo elegir electrodomésticos
Al momento de comprar un electrodoméstico, es fundamental prestar atención a la etiqueta de eficiencia energética, ya que puede marcar una gran diferencia en el consumo de electricidad y en el costo de la factura de luz.
El etiquetado de eficiencia energética es un sistema de clasificación que indica cuánta energía consume un aparato en comparación con otros modelos similares. En Argentina, esta etiqueta va desde la categoría A (más eficiente) hasta la G (menos eficiente), aunque en algunos productos se incluyen las subcategorías A+, A++ y A+++, que representan niveles aún más altos de ahorro energético.
Cómo interpretar la etiqueta
La etiqueta de eficiencia energética proporciona información clave sobre el consumo eléctrico del aparato en condiciones normales de uso. Además del nivel de eficiencia, puede incluir datos sobre el consumo anual de energía en kilovatios por hora (kWh), el nivel de ruido y la capacidad del equipo en el caso de heladeras y lavarropas.

Beneficios de elegir electrodomésticos eficientes
- Menor consumo eléctrico: un electrodoméstico con categoría A+++ puede consumir hasta un 50% menos de energía que uno de categoría C o D.
- Ahorro económico: si bien los modelos más eficientes suelen tener un costo inicial más alto, a largo plazo generan un ahorro significativo en la factura de luz.
- Menor impacto ambiental: reducir el consumo de electricidad ayuda a disminuir la demanda de generación energética, lo que contribuye a mitigar el impacto ambiental.
