La semana financiera, que se reanudó el miércoles tras el feriado de Carnaval, estuvo marcada por la caída de los dólares alternativos al «cepo» por debajo de los $1.200. Este fenómeno se atribuye a varios factores que influyeron en el mercado.

Desde el ámbito político, se destacó un fuerte debate entre la expresidente Cristina Kirchner y el ministro de Economía, Luis Caputo. Kirchner criticó la situación económica actual, denunció un aumento de la deuda pública y rechazó los planes de dolarización del oficialismo. La respuesta de Caputo fue contundente, responsabilizándola por el déficit fiscal heredado. Este intercambio generó incertidumbre y tensiones en el mercado.

También centró la atención en el dato oficial de inflación de enero, tras el impactante 25,5% registrado en diciembre. El enfoque estuvo en el efecto de la devaluación del peso, implementada poco después de la asunción de Javier Milei. Se observó un desplome de hasta un 5% en los dólares alternativos al «cepo». El «contado con liquidación» promedió alrededor de $1.200, el dólar MEP a través de bonos cayó un 3,5% a $1.125, y el «contado con liqui» en el Senebi descendió a $1.170 (-3,4%). Estos precios son los más bajos desde mediados de enero.

  1. Necesidad de pesos: la persistente necesidad de pesos impulsó la baja de los dólares paralelos. La oferta superó la demanda, y la inflación afectó los ingresos, obligando a ahorristas y pequeños empresarios a desprenderse de tenencias en divisas para cubrir gastos, optando por vender en el mercado paralelo («blue»).
  2. Vencimiento de impuestos: comenzaron vencimientos de anticipos de ganancias y bienes personales, influenciando la desdolarización de posiciones para hacer los pagos. Aunque las pymes ahora pueden acceder al dólar oficial para cancelar deudas por importaciones, esta opción solo está disponible para algunas empresas.
  3. Desarme de activos bursátiles: importadores desarmaron activos bursátiles ante el acceso de las pymes al mercado cambiario autorizado por el Banco Central. Hubo un desarme masivo de importadores que estaban posicionados en activos bursátiles, anticipando el acceso a divisas.
  4. Creencia en el «Crawling Peg»: el movimiento de las cotizaciones del dólar en los mercados de futuros, atadas a la evolución del tipo de cambio oficial, no indicó un cambio disruptivo a corto plazo. El mercado parece creer en la estabilidad del «crawling peg» gubernamental, reflejado en las cotizaciones a futuro.

En resumen, una combinación de factores económicos y políticos influyó en la caída de los dólares financieros por debajo de los $1.200, generando un escenario de menor tensión en los mercados cambiarios.