El Tribunal condenó a Maximiliano Gabriel Soza, de 31 años, a 10 años y dos meses de prisión efectiva por intentar matar a su pareja el 11 de enero de 2026, en la vivienda que compartían junto a sus dos hijos, en calle Italia al 3900 de San Miguel de Tucumán. La sentencia se conoció este jueves, al finalizar una semana de juicio oral y público.

La causa fue investigada por la Unidad Fiscal de Homicidios I, a cargo de Pedro Gallo, con intervención de la auxiliar de fiscal Carolina Brito Ledesma y la investigadora Sara Fernández. El Ministerio Público Fiscal había solicitado inicialmente una pena de 14 años para Soza, mientras que la querella adhirió a la acusación.

Los jueces Alejandro Tomás, Augusto Paz Almonacid y Sebastián Mardiza consideraron acreditada la responsabilidad del acusado y dispusieron una pena de cumplimiento efectivo. Soza fue condenado como autor del delito de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, en grado de tentativa.

Cómo fue el ataque por el que condenaron a Soza

El hecho ocurrió durante la madrugada del domingo 11 de enero, cuando la víctima se encontraba en la vivienda junto a Soza y ambos conversaban sobre una posible separación. Según la acusación fiscal, en determinado momento, cuando la mujer estaba en el baño, el hombre inició el ataque.

De acuerdo con lo expuesto durante el debate, Soza se abalanzó sobre ella y la tomó del cuello con ambas manos. Además, presionó su tráquea con uno de sus pulgares y la arrojó al piso, donde continuó ejerciendo presión hasta provocarle la pérdida del conocimiento.

La víctima logró recuperar la conciencia y observó que el acusado volvía a acercarse para continuar con la agresión. Sin embargo, consiguió empujarlo, escapar de la vivienda y dirigirse hasta la casa de su madre, que se encuentra al lado, mientras Soza huyó del lugar.

El contexto de violencia de género que acreditó la Fiscalía

Durante los alegatos finales, la auxiliar de fiscal Carolina Brito Ledesma destacó el relato de la víctima sobre el momento del ataque y las consecuencias que tuvo la agresión. Según explicó, la mujer contó que Soza le apretó directamente la tráquea mientras ella intentaba defenderse, pedirle que se detuviera y recuperar el aire.

“Dijo que sintió que ese iba a ser su último día, que no sentía el cuerpo y se desvaneció”, expresó Brito Ledesma durante el juicio.

La representante del Ministerio Público Fiscal también señaló que durante el debate quedó expuesto un contexto previo de violencia y control ejercido por el acusado. Entre las conductas mencionadas aparecieron los cuestionamientos por la ropa que utilizaba la mujer, los conflictos cuando se reunía con amigos varones, la revisión de su teléfono celular y el control sobre sus horarios y movimientos.

Para la Fiscalía, el análisis conjunto de las pruebas permitió establecer “indicadores y parámetros objetivos” suficientes para acreditar el dolo homicida, es decir, que Soza conocía y quería llevar adelante una conducta capaz de provocar la muerte de su pareja.

La pena finalmente impuesta

Al comienzo del juicio, el Ministerio Público Fiscal había requerido 14 años de prisión para el acusado por el intento de homicidio agravado. La querella acompañó íntegramente esa acusación.

Finalmente, el tribunal resolvió condenar a Soza a 10 años y dos meses de prisión de cumplimiento efectivo. La sentencia puso fin al debate oral iniciado una semana antes y consideró acreditado tanto el intento de homicidio como el contexto de violencia de género en el que ocurrió.