Ante la ola de calor en Argentina, surge la pregunta crucial sobre cómo mantener el hogar fresco sin afectar la factura de luz. La decisión entre el aire acondicionado y el ventilador se vuelve fundamental, especialmente en tiempos de crisis económica. La respuesta más simple es la de combinar estratégicamente el uso de distintos dispositivos de enfriamiento. Esto logra optimizar el consumo eléctrico del hogar en verano.

El aire acondicionado, a pesar de su comodidad, puede resultar costoso en términos de electricidad. Ya que se constituye como uno de los mayores consumidores de energía en los hogares durante el verano. Alternativas como climatizadores y ventiladores ofrecen una opción más eficiente desde el punto de vista del consumo eléctrico.

Según datos del ENRE (Ente Nacional Regulador de la Electricidad), un ventilador de techo consume alrededor de 60 vatios por hora (Wh), mientras que un modelo de pie gasta aproximadamente 90 Wh cada 60 minutos. En comparación, un aire acondicionado común de 2.200 frigorías consume 1.013 Wh, uno de 3.500 frigorías 1.613 Wh y uno de 4.500 frigorías 2.153 Wh, lo que resulta entre 12 y 27 veces más que un ventilador promedio.

La brecha se reduce con la tecnología Inverter, que mejora la eficiencia. Con Inverter, un aire de 2.200 frigorías consume solo 658 Wh, uno de 3.500 frigorías 1.048 Wh y uno de 4.500 frigorías 1.365 Wh, lo que sigue siendo entre 8 y 17 veces más que un ventilador promedio. Los ventiladores, ya sean de pie o de techo, así como los climatizadores, ofrecen un descenso en la sensación térmica de entre 5° y 6°, lo cual puede ser adecuado para crear un ambiente fresco y agradable. Esta opción se vuelve especialmente relevante en aquellas noches en las que las temperaturas no alcanzan niveles extremos.

Los expertos sugieren una combinación inteligente del uso de distintos dispositivos. Recomiendan encender el aire acondicionado solo cuando la temperatura exterior supere los 30 °C y utilizar el ventilador para temperaturas más moderadas. En noches calurosas, los ventiladores y los climatizadores pueden proporcionar una sensación agradable de frescura sin afectar significativamente la factura de luz.