Domingo Cavallo volvió a encender alarmas sobre el rumbo económico. En un extenso análisis publicado en su blog, el ex ministro advirtió que el Gobierno de Javier Milei aún no logró consolidar un clima de estabilidad cambiaria y monetaria, en parte por mantener restricciones que impiden la llegada de inversiones y sostienen la incertidumbre.

Entre los puntos más críticos, señaló que la continuidad del cepo para empresas y entidades financieras, combinada con la expectativa de que se eliminará en el futuro, genera un efecto inverso al deseado: provoca la suba de tasas, desalienta el ingreso de capitales y mantiene la presión sobre el tipo de cambio.

Cavallo sostuvo que, aunque el salto inicial del dólar tras la salida parcial del cepo no tuvo un impacto inflacionario inmediato, eso no bastó para generar señales claras de recuperación. «Se mantuvo la inconvertibilidad del peso para sectores clave y se permitió el atesoramiento en dólares para personas físicas. Esa combinación no ayuda a generar confianza», escribió.

En ese marco, el ex funcionario lamentó que el optimismo inicial no se haya traducido en mejoras sostenidas. Apuntó que el riesgo país sigue elevado, el déficit de cuenta corriente persiste y la entrada de capitales no logra compensarlo. Además, las tasas reales que enfrenta el Tesoro para renovar deuda en pesos se encarecieron, dificultando el financiamiento interno.

Falta de reglas claras en lo monetario

El economista también cuestionó la falta de previsibilidad en la política monetaria. Retomando ideas de Milton Friedman, sostuvo que las decisiones discrecionales generan volatilidad. «Conceptos como base monetaria ampliada o dolarización endógena, sumados a los cambios en los instrumentos del Banco Central, han confundido a los agentes económicos», argumentó.

Para Cavallo, la ausencia de un marco claro lleva a que el mercado perciba discrecionalidad, lo que refuerza las dudas y la inestabilidad. En ese sentido, advirtió que el esquema actual de competencia de monedas entre pesos y dólares no funciona sin una intermediación financiera libre y sin restricciones para el movimiento de capitales.

El modelo que propone Cavallo: libre competencia de monedas

En su análisis, Cavallo defendió un sistema como el que rige en Perú, donde los bancos operan con depósitos en ambas monedas y el Banco Central regula el crédito mediante encajes y operaciones de mercado abierto. Consideró que ese modelo permitiría mayor flexibilidad y menos riesgos que una dolarización total o una convertibilidad rígida.

Para que funcione, explicó, es indispensable eliminar las restricciones al cambio de divisas, permitir el ingreso fluido de capitales y dejar que el tipo de cambio encuentre su equilibrio sin intervención directa del BCRA. De lograrse ese esquema, argumentó, una apreciación del peso en respuesta a la llegada de dólares podría incluso revertir presiones inflacionarias.

Un llamado a ordenar las señales económicas

Cavallo cerró su post con una recomendación al Ejecutivo: adoptar reglas de juego claras y eliminar los obstáculos que traban el flujo de capitales. Sin ese paso, advirtió, será difícil consolidar la estabilidad ni atraer inversiones sostenidas.

La mirada crítica del ex ministro se suma a un contexto en el que persisten las dudas del mercado sobre el ritmo de las reformas, la evolución de los precios y la consistencia del esquema cambiario. Aunque el Gobierno sostiene que avanza hacia una competencia de monedas plena, los analistas señalan que todavía conviven múltiples señales contradictorias.