Autoridades de la Federación de Cámaras de Emergencias Médicas y Salud Domiciliaria (FEM), manifestaron su «extrema preocupación» por los brutales aumentos en los combustibles, lo que pone en riesgo las prestaciones que brindan en todo el país. Se trata de empresas que se dedican a prestar servicios de urgencias, emergencias y traslados sanitarios.

Los incrementos del 37% en el precio de los combustibles -que se suman al 30% de la semana pasada y acumulan 232% en todo el año- «afectan de manera directa en la estructura de costos de las empresas prestadoras de servicios de urgencias, emergencias y traslados sanitarios», señalaron. Además, las subas registradas también en «los precios de móviles, repuestos, insumos médicos y medicamentos», agravan la situación.

Agregaron también que sus clientes «pagan a 90 días, lo que en este contexto de altísima inflación representa un durísimo golpe que pone en riesgo la supervivencia de muchas empresas». «Si no logramos una actualización inmediata del valor del servicio y los plazos de pago, muchas empresas cerrarán sus puertas», explicó Juan Valiente, presidente de FEM.

La FEM llamó a autoridades nacionales, provinciales y a empresas de medicina prepaga a actualizar «de manera inmediata el valor de los traslados, urgencias y emergencias, y así poder afrontar el nuevo precio de los combustibles». En ese sentido, anunciaron que si no reciben una respuesta por parte de las autoridades, empezarán a dejar realizar traslados programados para priorizar y garantizar la atención de urgencias y emergencias.