El llamado “Guapagate” sumó un nuevo capítulo en las últimas horas, luego de que el panelista Pepe Ochoa revelara información sobre la situación personal del actor Luciano Castro tras su separación de Griselda Siciliani. Según relató en el programa LAM, el intérprete atraviesa un momento de fuerte sensibilidad emocional.

“No es un tema de adicciones ni de salud mental, nada tiene que ver con eso. Él está muy delicado, se siente muy mal, siente que perdió a la mujer de su vida y lo mediático le impactó muy mal”, aseguró Ochoa al aire, al describir el estado anímico del actor. En ese sentido, agregó que Castro “le prometió a Siciliani que se iba a internar y se iba a tratar”, en un intento por recomponerse personalmente.

El panelista también sostuvo que el actor siente que “destruye todo lo que construye y que aleja a todos los que ama”, y que actualmente percibe su situación como “un infierno”. Finalmente, detalló que Castro “se internó por voluntad propia en un centro donde se realizan tratamientos terapéuticos grupales y distintas actividades para poder cambiar el momento que está viviendo”.

Hasta el momento, ni Siciliani ni Sabrina Rojas, expareja de Castro y madre de sus hijos, realizaron declaraciones públicas sobre el tema. El entorno del actor, por su parte, mantiene reserva respecto de su evolución y del proceso personal que estaría atravesando.