Además de su actual relación con Eugenia La China Suárez, Rusherking también mantiene un buen presente en su carrera profesional. Por esto, los medios de comunicación desean ansiosos tener al artista en sus respectivos programas.

El pasado viernes, Rusher fue al programa radial Paren La Mano y reveló varios aspectos de su vida que eran desconocidos hasta el momento. También hubo tiempo para hablar de muchas polémicas que involucran al intérprete.

En un momento, Luquitas Rodríguez, conductor del programa y amigo del cantante, le consultó si ya había mantenido una charla con Ángel De Brito, conductor de LAM. La respuesta fue tajante: «Es lo último que haría en mi vida. Pero no me mandó nada. No tengo el número de Ángel, todavía. Soy nuevo en esto, todavía estoy adaptándome, es un quilombo».

Para respaldar su opinión, el cantante compartió una de las tantas malas experiencias que tuvo con ciertos móviles que invadieron su vida privada. «Hace un mes me pasó que salía de ensayar y tenía a un loco con una cámara con el flash y me ponían el micrófono en la cara», relató.

Continuando con la charla, el oriundo de Santiago del Estero recordó cuando las cámaras de LAM lo grabaron en el momento que salía de un hotel junto a La China. «Cuando salí de un hotel en el que estuvimos con Eugenia y nos habían llevado los autos. Ahí filmaron los autos. ¿Podés creer que el loco nos estuvo esperando toda la noche? Igual, yo había estacionado mal, hay que hacerse cargo», reveló.

Antes de cerrar, Rusherking criticó los malos tratos de algunos cronistas. «Algunos aparecen de los árboles, es una locura, es de película. Los voy a empezar a grabar para hacer un documental. Y las preguntas son bol… Si vos me decís, organizamos la nota, no tengo problema. Es un formato muy estúpido salir a apurarte en la calle. Llamame y hacemos la nota», cerró el cantante.