La Casa Blanca volvió a enviar un mensaje contundente a Beijing. Si TikTok no es vendido antes del 17 de septiembre a una empresa con mayoría de capital estadounidense, la red social de origen chino será bloqueada en todo el país. Así lo advirtió Howard Lutnick, secretario de Comercio de Donald Trump, quien endureció su posición en una entrevista con CNBC.

«No puede haber control chino en 170 millones de teléfonos estadounidenses», expresó el funcionario, en alusión a la cantidad de usuarios que tiene la app de videos cortos en Estados Unidos. La medida responde a la ley aprobada en 2024, que obliga a ByteDance a desprenderse de los activos locales o enfrentar el cierre definitivo de la operación.

Según el gobierno republicano, la clave no está solo en el cambio de titularidad, sino en el acceso al algoritmo y la tecnología que permite a TikTok procesar y difundir contenidos. «Los estadounidenses poseerán la tecnología y controlarán el algoritmo. Eso es algo que Donald Trump está dispuesto a garantizar», aseguró Lutnick.

De aprobarse la operación, el nuevo esquema podría permitir una participación minoritaria de China o ByteDance, pero la conducción quedaría en manos de empresarios estadounidenses. El propio Trump extendió el plazo legal en tres ocasiones, pero ahora insiste en que no habrá más prórrogas.

Negociaciones estancadas y presiones cruzadas

Durante la primavera boreal se trabajó en una escisión de la filial estadounidense para crear una empresa autónoma, domiciliada en Estados Unidos y con mayoría accionaria local. Sin embargo, el acuerdo quedó paralizado cuando China rechazó los términos, luego de que la administración Trump anunciara nuevos aranceles sobre productos importados desde el gigante asiático.

En paralelo, algunos legisladores demócratas cuestionan la legalidad de las extensiones dispuestas por Trump y consideran que el modelo de venta planteado no cumple con lo exigido por la ley sancionada en 2024.

Lutnick aseguró que hay “personas muy adineradas” interesadas en adquirir la operación local de TikTok. Según Reuters, uno de los consorcios que encabezaba las negociaciones sufrió la baja de la firma de capital privado Blackstone, aunque el resto de los actores aún no se retiró de la mesa.

Hasta el momento, ni TikTok ni ByteDance emitieron un comunicado oficial sobre las declaraciones del funcionario. Pero el plazo de menos de dos meses marca un punto crítico para la continuidad de la aplicación en el país.

El telón de fondo: control tecnológico y disputa de poder

La ofensiva contra TikTok se inscribe en una batalla más amplia por el dominio de las tecnologías de la información. La administración Trump considera que plataformas como TikTok pueden ser utilizadas por Beijing para influir sobre la opinión pública y recolectar datos sensibles, lo cual representa una amenaza para la seguridad nacional.

Aunque muchos usuarios consideran que la medida afectará la libertad digital, desde Washington insisten en que la prioridad es asegurar que ninguna potencia extranjera tenga acceso directo a la infraestructura informativa del país.