El secretario general del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, confirmó que será candidato para suceder a António Guterres como secretario general de la Organización de las Naciones Unidas a partir de 2027. La confirmación llegó durante un encuentro con medios en Washington, donde el diplomático argentino ratificó que iniciará los pasos formales en las próximas semanas.

«Voy a ser candidato a secretario general de la ONU», aseguró en declaraciones a la agencia EFE. Grossi agregó que ya habló sobre el tema con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en la reunión que mantuvieron en la capital norteamericana.

Un perfil internacional consolidado

Grossi dirige el OIEA desde 2019 y es el primer latinoamericano en ocupar ese puesto. Diplomático de carrera, se formó en Ciencias Políticas en la Universidad Católica Argentina y obtuvo un doctorado en Relaciones Internacionales en Ginebra. Representó a la Argentina en Austria, presidió conferencias internacionales sobre seguridad nuclear y encabezó el Grupo de Proveedores Nucleares.

En los últimos años, su figura tomó relevancia global por las misiones del OIEA a la central nuclear de Zaporizhzhia, en Ucrania, bajo control de las fuerzas rusas. También cuestionó públicamente al régimen iraní por actividades nucleares no declaradas, lo que derivó en amenazas contra su persona.

El turno de América Latina

Según la tradición no escrita de Naciones Unidas, la Secretaría General rota por regiones y tras las gestiones de Ban Ki-moon (Asia) y António Guterres (Europa), corresponde a América Latina. Este criterio fortalece las posibilidades del argentino frente a otros posibles candidatos.

Grossi cuenta, además, con el respaldo de Estados Unidos, un factor clave en el proceso de selección que se abrirá en 2026 y definirá quién conducirá Naciones Unidas a partir de enero de 2027.

Camino hacia la sucesión

Si logra imponerse, Grossi sería el primer argentino y el primer latinoamericano en ocupar el cargo de secretario general de la ONU. Entre los desafíos que lo esperan figuran el control de la proliferación nuclear, los conflictos armados, las migraciones y el cambio climático, temas que marcarán la agenda de la organización en los próximos años.

“La rueda ha comenzado a girar”, resumió el diplomático argentino al anunciar su postulación, que lo coloca en el centro de la política internacional a dos años del fin del mandato de Guterres.