En medio de la reunión que se llevó adelante en Tafí del Valle con miembros de Juntos por el Cambio, hubo un momento risueño entre el rigor político que imponía el encuentro. Entre algunas de esas presiones estaban la figura de Mariano Campero, intendente de Yerba Buena y el intendente de la Capital, Germán Alfaro que tuvieron momentos de tensión en estas últimas dos semanas por las declaraciones del primero.

Sin embargo, con saludo cordial pusieron paños fríos a una interna que un año antes se comienza a acentuar de manera firme. Pero el dato de color lo dio el dirigente radical José Luis Avignone que fue protagonista esta semana de un intento de estafa a través de un secuestro virtual.

En medio de esa situación, el exconcejal se permitió bromear al respecto y destacó que como «no conseguí el 911, pero tengo el 912», haciendo referencia al acompañamiento de Diana, su compañera fiel de 6 años que se encuentra castrada y que para el dirigente es «muy bien portada».

El hecho del cual fue víctima

Los secuestros virtuales o también llamados telefónicos son hechos que se inician a partir de una llamada telefónica en la que se simula el secuestro de un familiar o conocido de la persona que atiende el teléfono, con la finalidad de forzar la entrega de dinero u otros objetos de valor como “rescate”. En ese sentido suelen originarse de noche, cuando la víctima descansa y no está tan alerta.

Esto mismo es lo que le sucedió al exconcejal, quien fue víctima de uno de estos hechos e involucró a su hija como supuesta rehén de los secuestradores. Al escuchar la voz sollozando de su supuesta hija le preguntó qué pasaba y esta mujer le dijo que cuatro personas estaban en su domicilio.
«Me dijo que querían toda la plata que tenía en la casa, si no a mi hija, a mi yerno y dos nietos los cortaban en trozos”, había contado Avignone. Finalmente, gracias al 911 pudo desestimar la estafa.