Pese a la mayor actividad, el aumento del empleo y el descenso de desempleo, en el primer trimestre de este año, la pobreza trepó al 40,3%. Así lo afirman las proyecciones que surgen del último informe de Distribución del Ingreso, del INDEC. Este aumento interanual de 6 puntos significa que en 12 meses se agregaron 2,7 millones de nuevos pobres. Ese dato es de 31 aglomerados urbanos, que totalizan 29 millones de personas. Si esos porcentajes se extienden a toda la población (46,2 millones), incluyendo la rural, equivale a 18.500.000 pobres.

La pobreza es un fenómeno que viene arrastrándose con mayor fuerza desde fines de 2017. En el segundo semestre de ese año era del 25,7% y saltó al 35,5% en la segunda mitad de 2019, al concluir el gobierno de Mauricio Macri. Luego, con Alberto Fernández, la pandemia y cuarentena, pegó un salto hasta el 42% a fines de 2020. Y descendió al 36,5% en el arranque de 2022, pero subió al 39,2% en la segunda mitad de 2022. 

El 40,3% en el comienzo de este año surge de estimaciones sobre la base del Informe “Distribución del Ingreso” que el jueves difundió el INDEC. Y que marcaron, entre otros datos, un empeoramiento en el reparto de ingresos de la población, con una mayor concentración de los recursos entre el 10% más rico de la población, quienes mejoraron sus ingresos reales. Y una caída de los salarios formales, con más asalariados “no registrados”.

El Informe del INDEC de distribución del Ingreso

  • El 10% de la población de mayores ingresos acaparó el 33,8% de la “torta” versus un 31,9% de un año atrás.
  • El ​ingreso promedio de las personas asalariadas con descuento jubilatorio fue de $ 151.773 (+90,0% interanual). En el caso de aquellas sin descuento jubilatorio, el ingreso promedio equivale a $ 65.657 (+79,2% interanual).
  • En ambos casos es inferior a la inflación y también por debajo de la variación de la canasta de pobreza que fue del 110% interanual. Representa una caída de entre el 10% y el 15% en el poder adquisitivo de los asalariados. Y marca un mayor empobrecimiento del valor de la fuerza de trabajo y un aumento de la pobreza entre los trabajadores registrados.
  • El aumento del empleo se concentró en la población asalariada “sin descuento jubilatorio” que aumentó del 35.9% al 36,7% del total. En tanto, la mitad del nuevo empleo asalariado fue cubierto por asalariados informales, sin registro ante la Seguridad Social. Son 5,6 millones para el total país de empleos precarios.
  • Esta depreciación del salario y caída en relación con el valor de producción o facturación de las empresas, explican que simultáneamente crezcan los niveles de empleo y de pobreza.

El INDEC dará a conocer la base de microdatos de la EPH (Encuesta Permanente de Hogares) del primer trimestre de este año el viernes 4 de agosto. Lo que permitirá precisar los niveles de pobreza de entre el 39% y 41,6%.