La compra de dólares por parte de personas físicas volvió a mostrar un volumen alto en febrero y confirmó una tendencia que se consolidó desde la salida parcial del cepo cambiario. Según datos del Banco Central, durante el segundo mes de 2026 los argentinos adquirieron más de USD 2.300 millones y llevaron el acumulado desde abril del año pasado a una cifra superior a los USD 31.000 millones.

El número vuelve a mostrar el peso que conserva la dolarización del ahorro en la Argentina, aun después de la flexibilización del mercado oficial. En febrero, cerca de 1,5 millones de personas compraron divisas, mientras que unas 718.000 optaron por vender, en un movimiento que dejó una amplia diferencia a favor de la demanda.

Cuánto compraron los argentinos en febrero

De acuerdo con el informe oficial del Banco Central, las compras brutas de dólares realizadas por personas humanas llegaron en febrero a USD 2.368 millones. En paralelo, las ventas brutas sumaron USD 280 millones, lo que dejó una fuerte brecha entre quienes buscaron dolarizarse y quienes decidieron desprenderse de sus billetes.

Aunque el monto comprado mostró una baja de USD 245 millones frente a enero, el nivel sigue siendo elevado y confirma que la demanda de divisas continúa firme. Aun así, febrero quedó lejos del pico que se había visto en septiembre, cuando las compras superaron los USD 5.000 millones en medio de una mayor tensión política y electoral.

Cómo evolucionó la demanda desde la salida del cepo

La flexibilización cambiaria para ahorristas se puso en marcha en abril de 2025. Ese primer mes, las compras de dólares por parte de personas físicas llegaron a USD 2.077 millones, con alrededor de un millón de individuos ingresando al mercado oficial durante los primeros días del nuevo esquema.

A partir de ahí, la demanda siguió en ascenso durante varios meses. En mayo se compraron USD 2.283 millones, en junio USD 2.468 millones y en julio la cifra subió hasta USD 3.473 millones. Agosto mostró una baja a USD 2.448 millones, pero en septiembre se produjo el mayor salto del período, con USD 5.130 millones.

Septiembre y octubre, los meses de mayor presión

El punto más alto de compras coincidió con el tramo previo a las elecciones legislativas. En septiembre, la cercanía del calendario electoral y la incertidumbre política empujaron la dolarización y llevaron las operaciones a su máximo del período.

En octubre, ya en pleno mes electoral, la demanda siguió en niveles muy altos, aunque con una leve baja, al ubicarse en USD 4.731 millones. Después de ese momento, el ritmo empezó a moderarse: noviembre cerró con USD 1.597 millones, mientras que en diciembre volvió a repuntar hasta USD 2.186 millones.

El arranque de 2026 mantuvo la tendencia

En enero de este año, unas 1,6 millones de personas compraron dólares por USD 2.613 millones. Luego llegó febrero, con un monto algo menor, pero todavía dentro de un rango fuerte para el ahorro minorista en moneda extranjera.

Con esa secuencia, el total de compras desde la apertura parcial del mercado cambiario alcanzó los USD 31.373 millones. Si se descuentan las ventas realizadas por personas físicas en el mismo lapso, el saldo neto de compras queda en USD 27.005 millones.

Qué pasó con el balance cambiario

El informe del Banco Central también mostró otros movimientos relevantes en febrero. En la cuenta “Servicios”, por ejemplo, se registró un déficit de USD 741 millones, explicado sobre todo por consumos con tarjeta en el exterior, viajes y pasajes, que generaron egresos netos por USD 649 millones.

A eso se sumaron salidas por otros servicios y por fletes y seguros. La compensación parcial llegó desde los ingresos netos en servicios empresariales, profesionales y técnicos. De todas formas, el saldo general de esa cuenta volvió a mostrar la presión que sigue ejerciendo el turismo y el consumo fuera del país sobre el mercado cambiario.

La cuenta financiera y el peso del ahorro en dólares

En febrero, la cuenta financiera cambiaria cerró con un superávit de USD 198 millones. Sin embargo, dentro de ese resultado volvió a destacarse el déficit del sector privado no financiero, que alcanzó USD 773 millones.

Ese rojo estuvo explicado en gran parte por las compras netas de billetes sin fines específicos, por USD 1.701 millones, y por transferencias de divisas también sin destino específico, por USD 431 millones. Es decir, una vez más el ahorro en dólares tuvo un peso central dentro de la salida de divisas del mes.

Qué pasó con las reservas

En paralelo, las reservas internacionales del Banco Central cerraron febrero con una suba de USD 1.063 millones, hasta alcanzar un stock de USD 45.566 millones. El incremento respondió principalmente a compras de moneda extranjera realizadas por la propia autoridad monetaria, además de mejoras en la valuación de activos y emisiones de deuda.

De todos modos, ese avance fue parcialmente compensado por pagos al FMI, salidas vinculadas a bancos internacionales y otros compromisos financieros. Así, el cuadro dejó una señal doble: por un lado, el Central logró reforzar reservas; por otro, la demanda privada de divisas siguió siendo muy fuerte.

Un hábito que no afloja

Los números vuelven a mostrar que, aun con cambios en el régimen cambiario, el dólar sigue ocupando un lugar central en la conducta de ahorro de los argentinos. La baja mensual de febrero moderó el ritmo, pero no alteró el fondo de la escena: la dolarización minorista continúa en niveles altos y ya movió más de USD 31.000 millones desde la flexibilización del cepo.

Esa persistencia confirma que el mercado oficial absorbió una parte importante de una demanda que históricamente buscaba otros canales. Pero también deja en claro que la relación de los argentinos con el dólar sigue intacta.