Ayer se llevó a cabo una manifestación en contra de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN). La convocatoria causó el rechazo de diferentes funcionarios políticos opositores. Uno de los que expresó su «máximo repudio» fue el intendente de San Miguel de Tucumán, Germán Alfaro.

El funcionario dejó manifiesta su oposición a esta situación a través de un comunicado. «El respeto a la independencia del Poder Judicial es una manda legal impuesta por nuestra Carta Magna, por lo que su inobservancia e incumplimiento pone peligro el funcionamiento de nuestro sistema representativo, republicano y federal», precisa el documento. El mismo está firmado por Alfaro, como presidente del Partido por la Justicia Social (PJS), y cuenta con la adhesión del legislador Walter Berarducci.

En el comunicado se remarca la «falta de prudencia de los que encabezan la marcha», que «vulnera y desacredita nuestro sistema de Gobierno, debilitando y poniendo en jaque al poder (del Estado) encargado de controlar y eliminar la corrupción». «Lo que evidencia un acto golpista de aquellos que conforme a su investidura y juramento deben proteger y respetar nuestra Carta Magna», se indicó.

El intendente explicó en el documento que «nuestro país se encuentra ubicado en los puestos más altos de corrupción, y sigue escalando negativamente posiciones» y apuntó contra quienes fomentan estas manifestaciones. «Resulta necesario aclarar que no es la ciudadanía autoconvocada y espontánea la que organiza este intento desestabilizador, sino figuras sospechadas, procesadas e imputadas», precisó.

«Tenemos que ser respetuosos de las leyes y las instituciones. No podemos fomentar un conflicto de poderes, y menos aún asistir pasivamente a un atropello desmedido que nos acerca de a poco a aquellos regímenes a los que seguramente los argentinos no quieren parecerse, como los de Venezuela o Nicaragua», sentenció.