Estados Unidos repudió las amenazas iraníes contra Rafael Grossi y exigió garantías para la OIEA
Estados Unidos condenó con firmeza las amenazas del régimen iraní contra Rafael Grossi, director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Lo hizo a través del secretario de Estado, Marco Rubio, quien destacó la gravedad de los llamados a detener y ejecutar al diplomático argentino por parte de funcionarios y figuras influyentes en Irán. «Los llamamientos en Irán para que se detenga y ejecute al director general del OIEA, Grossi, son inaceptables y deben condenarse», expresó Rubio en sus redes sociales.
Rubio también subrayó la importancia de las tareas de inspección y monitoreo que realiza el OIEA en territorio iraní, considerándolas fundamentales para la seguridad internacional. A su vez, instó al gobierno de Teherán a garantizar la integridad física del personal de la agencia.
«Apoyamos los esfuerzos críticos del OIEA en Irán y elogiamos al director general y a su equipo por su profesionalismo. Pedimos a Irán que garantice su seguridad», agregó el funcionario.
Escalada verbal y tensiones con la ONU
El conflicto escaló tras los recientes ataques de Estados Unidos e Israel contra instalaciones nucleares iraníes. Desde entonces, distintas figuras del régimen han lanzado acusaciones y amenazas directas contra Grossi, entre ellos Ali Larijani, asesor del ayatolá Ali Khamenei, quien advirtió: «Una vez que termine la guerra, nos ocuparemos de Grossi».
El régimen también bloqueó el ingreso del OIEA a las zonas afectadas y ordenó suspender la cooperación con el organismo. La decisión fue aprobada por el Parlamento iraní y ratificada por el Consejo de Guardianes.
El canciller iraní, Abbas Araqchi, acusó a Grossi de haber facilitado los bombardeos al proporcionar información a las potencias occidentales. «El OIEA y su director general son completamente responsables de esta situación», afirmó.
A su vez, otros funcionarios afirmaron que Irán no permitirá ni inspecciones ni cámaras de vigilancia en sus instalaciones nucleares mientras continúe la desconfianza hacia el organismo.
Antecedentes del conflicto nuclear
Irán está adherido al Tratado de No Proliferación Nuclear desde 1970, lo que implica un compromiso con el uso pacífico de la energía atómica. Sin embargo, la reciente escalada militar y los informes críticos del OIEA encendieron las alarmas sobre el avance del programa nuclear iraní.
En paralelo, desde el Parlamento iraní denunciaron que el organismo internacional no condenó los ataques de Israel, lo cual, sumado a una resolución del 12 de junio que acusaba a Teherán de incumplimientos, habría servido —según su interpretación— como justificación para los bombardeos de Estados Unidos.
El organismo de Naciones Unidas aún no recibió comunicación formal sobre el quiebre de relaciones, pero desde Irán ya anticiparon que la cooperación solo se reanudará si se garantiza la seguridad de sus instalaciones.