Luego de que diputados y senadores aliados dieran el visto bueno -en sesión y en comisión, respectivamente- para tratar una serie de proyectos que incomodan a Javier Milei, el Gobierno tiene planeado convocar a los mandatarios de las provincias para acercar posiciones. La Casa Rosada atraviesa uno de los momentos de mayor distancia con el poder del interior desde que asumió La Libertad Avanza, y la Jefatura de Gabinete intentará reactivar los diálogos.

No hay fecha establecida, pero altas fuentes nacionales informaron que el plan es realizar una convocatoria para después del 9 de julio. Antes, habrá diálogos remotos, bilaterales, como es habitual. Pero un encuentro presencial en la Casa Rosada, en principio, se postergaría para dentro de 10 días.

El Gobierno no quiere mostrarse apurado, y evita criticar directamente a los gobernadores, en un intento por bajar el tono al conflicto. “No nos consta que haya sido una decisión de ellos dar quórum o firmar los dictámenes. Son temas llamativos y muchos legisladores pueden tener interés en defenderlos en particular”, dijo un funcionario para llevar tranquilidad.

“No es la primera vez que pasa que hay diferencias sobre la política económica y pedidos que a veces no se pueden acordar tan rápidamente”, dijeron en Balcarce 50 en aras de relativizar los chispazos. Y señalaron que “falta mucho” para llegar a la instancia clave de eventuales vetos del presidente a proyectos que, como los de jubilaciones y financiamiento universitario, ponen contra las cuerdas a Milei.

Así, en el Gobierno proyectan un encuentro, posiblemente de Francos, con unos cinco gobernadores que serían seleccionados por el grupo del CFI. Es decir, que repetirían el esquema aplicado hace dos semanas.