El cierre de 2025 dejó una nueva señal de debilidad en el consumo masivo. Según los últimos datos oficiales, las ventas en supermercados y autoservicios mayoristas registraron nuevas caídas en noviembre, con retrocesos tanto en la comparación interanual como frente al mes previo, lo que volvió a poner en evidencia las dificultades del poder de compra de los hogares.

Los números surgen de los informes publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), que mostraron un desempeño negativo en casi todos los rubros, con apenas algunas excepciones puntuales.

Supermercados: baja interanual y retroceso frente a octubre

En noviembre, las ventas en supermercados se contrajeron 2,8% interanual en términos reales, mientras que la medición desestacionalizada frente a octubre mostró una caída aún mayor, del 3,8%.

En valores nominales, las grandes cadenas facturaron $2,21 billones, lo que implicó un crecimiento del 21,2% respecto del mismo mes de 2024. Sin embargo, ese avance quedó muy por debajo de la inflación interanual de noviembre (31,4%), lo que se tradujo en una pérdida real del nivel de ventas.

El único dato que se mantuvo en terreno positivo fue el acumulado del período enero–noviembre, que mostró una suba real del 2,2%, aunque el desempeño de noviembre volvió a deteriorar la tendencia.

Qué productos resistieron la caída

El informe oficial permite observar el comportamiento por rubros, aunque en valores nominales. Aun así, al contrastarlos con la inflación, se puede inferir el impacto real sobre el consumo.

En noviembre, solo dos categorías superaron el IPC:

  • Carnes, con un incremento nominal del 48,3%.
  • Alimentos preparados y rotisería, con una suba del 34,7%.

El resto de los productos quedó claramente por debajo de la inflación. Entre los casos más relevantes se destacan:

  • Bebidas, con un aumento nominal de apenas 9,3%.
  • Artículos de limpieza y perfumería, con una suba del 13,5%.
  • Productos de almacén, que crecieron 21%, también por debajo del IPC.

Estos datos reflejan que los hogares continúan priorizando consumos básicos y reduciendo gastos en categorías no esenciales.

Mayoristas: una contracción aún más profunda

El escenario fue incluso más negativo en los autoservicios mayoristas. En noviembre, las ventas del sector cayeron 8,3% interanual en términos reales, mientras que en el acumulado de los primeros once meses del año el retroceso alcanzó el 7,7%.

La única señal positiva fue una leve mejora mensual frente a octubre, con un crecimiento desestacionalizado del 1,3%, aunque insuficiente para revertir la tendencia.

Rubros con fuertes bajas en los mayoristas

En el análisis por categorías, solo un rubro logró crecer por encima de la inflación:

  • Carnes, con una suba nominal del 46,1%.

El resto mostró desempeños muy débiles o directamente negativos. Los casos más llamativos fueron:

  • Electrónicos y artículos para el hogar, con una caída nominal del 11,4%.
  • Productos de panadería, que retrocedieron 2,1% interanual.

Otros rubros, como lácteos (8,2%), verdulería y frutería (9,3%) y bebidas (10,2%), mostraron subas nominales, pero muy alejadas del IPC.

Un consumo que sigue sin recuperarse

Los datos de noviembre confirman que el consumo masivo no logra consolidar una recuperación sostenida, pese a cierta estabilidad macroeconómica en otros frentes. La caída simultánea en supermercados y mayoristas refuerza la idea de que los hogares siguen ajustando cantidades, priorizando productos esenciales y postergando compras discrecionales.