Desde su departamento en Constitución donde cumple prisión domiciliaria, Cristina Kirchner dirigió un mensaje a los presentes en el 52 Congreso Nacional de La Bancaria. Con un audio grabado, la expresidenta alertó sobre la insostenibilidad del actual sistema financiero y social y aseguró que quisieron “sacarla de la cancha” para las próximas elecciones.

En su discurso, la exmandataria retomó los argumentos expuestos en la Plaza de Mayo y en el acto del Día de la Bandera en Parque Lezama, donde sostuvo que “este modelo económico se cae”. CFK insistió en que las señales de la crisis son “más que contundentes” y que la inviabilidad del modelo no responde a una cuestión ideológica o política, sino a “simple y absoluto pragmatismo sobre las cosas que están sucediendo”. En su análisis, la dirigente peronista evitó centrarse en la reciente imposibilidad de Luis Caputo para obtener calificación financiera internacional, aunque subrayó que el objetivo del ministro era “seguir endeudando al país”. Kirchner afirmó: “Bienvenido el hecho de que no puedan seguir agravando la situación de endeudamiento estructural en la que nos han metido primero Macri y ahora Milei. Y las dos veces, por supuesto, el inefable Toto Caputo”.

La exvicepresidenta alertó sobre la imposibilidad del gobierno de renovar la totalidad de la deuda en pesos, una situación que, según ella, agrava la falta de dólares en el país. “No pudo renovar la totalidad de la deuda en pesos, tal como lo venía haciendo. Y no solo eso, sino que por el 58% que pudo rollovear, tuvo que pagar tasa positiva, o sea, tasa por arriba de la inflación”, detalló. Kirchner sumó a este diagnóstico el déficit de la cuenta corriente en el último trimestre, que ascendió a “más de 5.000 millones de dólares”, cifra que atribuyó principalmente a importaciones, salida de argentinos al exterior y pagos de deuda.

En la mitad de su intervención, la exmandataria anticipó que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) confirmaría la salida de dólares del sistema por compras de personas físicas tras el levantamiento del cepo cambiario. “En abril se llevaron la bonita suma de casi 2.200 millones de dólares, formando en su gran mayoría activos en el exterior. Y ahora en mayo nos dicen que están en los 1.700 millones más o menos de dólares”, precisó. Kirchner enfatizó: “En 45 días se llevaron un tercio del segundo préstamo del Fondo Monetario, el de Milei. O sea, en 45 días se esfumaron 4.000 millones de dólares”. Para la exjefa de Estado, “la macro, que está claro que no le cierra por ningún lado”, evidencia la gravedad de la situación.

Más allá del análisis macro, la expresidenta también se concentró en la economía de cada familia argentina y calificó a la microeconomía actual como «una tragedia social». En ese sentido, Cristina también se hizo eco de los datos del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA que detallaron que el estrés económico llegó al 50% en 2024: «Más del 50% de las familias argentinas no llega a fin de mes».

«Y se están endeudando cada vez más, pero no para viajar, o sea, no se endeudan para viajar o para comprarse una casita o comprarse un autito, sino para comer», criticó la dirigente peronista. En este sentido, un informe del BCRA reveló que el endeudamiento continúa creciendo entre las familias argentinas, a tal punto que la morosidad en los créditos personales trepó al 4,6% en abril, el nivel más alto en 20 meses, mientras que en tarjetas de crédito escaló al 3,2%, alcanzando un récord en más de tres años y medio.

Más adelante, CFK vinculó la crisis actual con la persecución judicial y política en su contra. Porque el modelo se les cae a pedazos y ellos lo saben, es que decidieron meterme presa y sacarme de la cancha, denunció. Kirchner sugirió que la persecución buscó evitar que “tanta inversión en persecución para que alguien como Milei llegue a ser presidente arrasando derechos y soberanía política y económica de la Argentina haya resultado en vano”.

En la segunda mitad de su intervención, Kirchner se dirigió a los trabajadores bancarios, a quienes consideró “una de las piezas fundamentales del rompecabezas que hay que volver a armar en la Argentina”. Sostuvo que “hay que volver a armar el rompecabezas porque estos tipos rompieron todo y siguen rompiendo lo que queda, lo poco que queda”. La expresidenta advirtió sobre los riesgos de un sector financiero orientado exclusivamente a la especulación y la fuga de capitales: “Cuando el sector financiero sólo sirve para la especulación y la fuga, termina mal la historia. Hay demasiados ejemplos en nuestra propia vida institucional, en nuestra propia historia”.