El Ministerio de Salud de la Nación confirmó un aumento de los casos de coqueluche, también conocida como tos convulsa, con 333 contagios registrados en lo que va del año y cuatro muertes de niños menores de dos años. La ciudad más afectada es Ushuaia, donde se detectaron 66 positivos desde julio, lo que encendió las alertas sanitarias.

Ante el brote, se implementaron operativos de vacunación acelerada, profilaxis preventiva y bloqueos epidemiológicos para frenar la propagación. En total, más de 700 personas fueron identificadas como contactos estrechos en la capital fueguina.

Qué es la coqueluche y cómo se transmite

La coqueluche, o tos ferina, es una enfermedad respiratoria aguda causada por la bacteria Bordetella pertussis. Se contagia de persona a persona a través de la tos o los estornudos y puede provocar cuadros graves, especialmente en bebés y niños pequeños.

“La coqueluche es una enfermedad bacteriana de la cual el humano es el único reservorio”, explicó la infectóloga Elena Obieta. A su vez, el médico Ricardo Tejeiro advirtió que “en los chicos pequeños puede ser muy grave, producir neumonía o complicaciones que incluso lleven a la muerte”.

La vacunación como herramienta clave

La vacuna contra la coqueluche es la forma más efectiva de prevención. Se aplica a los 2, 4 y 6 meses, con refuerzos a los 18 meses y al ingreso escolar. Sin embargo, la cobertura se encuentra por debajo de los niveles recomendados: menos del 80% de la población completó el esquema, lo que favorece la aparición de brotes.

“La enfermedad puede ser especialmente grave en menores de dos meses, pero también afecta a niños mayores y adultos, aunque en ellos se presenta de forma más leve”, agregó Obieta.

Tierra del Fuego, el foco del brote

Desde julio, Tierra del Fuego concentra el mayor número de contagios por habitante. La provincia registra una incidencia de 23,6 casos cada 100.000 habitantes, casi 15 veces más alta que la de la Ciudad de Buenos Aires.

El Ministerio de Salud envió 500 tratamientos de azitromicina y 300 dosis de vacuna séxtuple para reforzar la inmunización. Además, se aplicó un esquema acelerado que adelanta la primera dosis a las seis semanas de vida para proteger a los lactantes.

Situación nacional y cobertura desigual

El Boletín Epidemiológico Nacional detalla que siete provincias concentran la mayoría de los casos: Buenos Aires, Córdoba, Salta, Mendoza, Santa Fe, CABA y Tierra del Fuego. A nivel país, la cobertura de vacunación alcanza el 84,7% en la primera dosis y 78,8% en la tercera, cifras consideradas insuficientes para sostener la inmunidad colectiva.

Aunque Tierra del Fuego logró un 100% de cobertura en los esquemas iniciales de bebés y embarazadas, los refuerzos de los 5 y 11 años caen al 69% y 70,5%, respectivamente.

Síntomas, tratamiento y diagnóstico

Los síntomas comienzan como un resfrío común: tos persistente, estornudos y fiebre baja. Luego aparecen ataques de tos intensos que pueden durar semanas. En bebés, los episodios pueden provocar apneas, convulsiones y neumonías.

“Es fundamental la consulta precoz. Como es una enfermedad bacteriana, puede tratarse con antibióticos, y eso permite además medicar a los contactos estrechos para cortar la transmisión”, indicó Obieta.

Riesgo de nuevas olas y situación regional

El infectólogo Tejeiro advirtió que “los brotes se dan en comunidades cerradas, porque se transmite exclusivamente de persona a persona”. Por eso, las autoridades sanitarias insisten en completar las seis dosis pediátricas y aplicar la vacuna a embarazadas desde la semana 20 de gestación.

La coqueluche muestra repuntes en toda América. “Está ocurriendo también en Estados Unidos, México, Perú, Colombia y Ecuador”, señaló Obieta. En Argentina, el Ministerio de Salud reforzó la vigilancia epidemiológica y anunció el envío de equipos nacionales a Ushuaia para acompañar la respuesta local.

Las autoridades recomiendan acudir al médico ante tos persistente o dificultad para respirar, sobre todo en niños pequeños, embarazadas y personas con factores de riesgo.