Este jueves se definió la recepción de parte de Argentina de unos USD 1.300 remitidos por el FMI. El envío se enmarca dentro de los Derechos Especiales de Giro (DEG). La propia directora ejecutiva del organismo internacional, Kristalina Georgieva, lo describió como una «ayuda para países vulnerables para enfrentar desafíos a más largo plazo. Tal y como el cambio climático y las pandemias, que plantean riesgos para las economías y las personas».

«Buscamos ayudar a los países a construir un futuro resiliente y sostenible. El Fideicomiso amplificará el impacto de la asignación de DEG de USD 650 mil millones implementada el año pasado. lo hará al canalizar recursos de miembros económicamente más fuertes a países donde las necesidades son mayores. La aspiración es construir un Fideicomiso de al menos USD 45 mil millones en recursos», explicó Georgieva.

En lo que hace al monto otorgado, el mismo podrá ser devuelto en un plazo de hasta unos 20 años. Además, posibilitará «ayudar a generar resiliencia frente a los riesgos a largo plazo para la estabilidad de la balanza de pagos», de acuerdo a lo informado por la directora del FMI por medio de un comunicado.

Cerca de las tres cuartas partes de los países que integran el organismo multilateral serán elegibles para este financiamiento, «incluidos los miembros de bajos ingresos, así como la mayoría de los países de medianos ingresos y todos los pequeños Estados en desarrollo», aseguró la máxima representante del FMI.