Sorteo bravo para Boca en la Libertadores 2026: ¿es el grupo de la muerte?
El sorteo de la Copa Libertadores 2026 definió un panorama exigente para los equipos argentinos, en especial para Boca Juniors, que encabezará el Grupo D junto a Cruzeiro, Barcelona SC y Universidad Católica, en una zona rápidamente catalogada como una de las más complejas del torneo por la experiencia internacional de sus integrantes, las distancias y las condiciones de juego.
El Xeneize regresa al máximo certamen continental tras su ausencia en la fase de grupos de 2025 y luego de haber disputado la Sudamericana 2024, y dentro del club la lectura inicial del sorteo fue positiva, aunque sin subestimar el contexto. Según el análisis del periodista Tato Aguilera, en Boca hay “sumo optimismo” respecto a las chances de avanzar a octavos de final, entendiendo que, si bien el grupo no es sencillo, el equipo parte como candidato. Puertas adentro no ponen excusas y asumen la responsabilidad: creen que tienen con qué superar la instancia, aunque reconocen que el margen de error será mínimo.

El rival que aparece como principal escollo es Cruzeiro, un histórico del continente con dos títulos de Libertadores, al que Boca conoce bien tras 16 enfrentamientos a lo largo de su historia. A pesar de que el conjunto brasileño no atraviesa su mejor presente en el Brasileirao, su fortaleza como local en Belo Horizonte lo mantiene como un adversario de cuidado.
Otro punto clave será el cruce con Barcelona SC, no solo por su competitividad sino por la logística: el viaje a Guayaquil, de más de 4.000 kilómetros, aparece como el más exigente del grupo. El equipo ecuatoriano llega con rodaje, tras haber eliminado a Argentinos Juniors y a Botafogo en las fases previas, mostrando carácter en instancias decisivas.

El tercer rival, Universidad Católica, presenta un desafío distinto. Si bien en la previa aparece como el equipo de menor peso relativo en el plano internacional reciente, cuenta con una localía fuerte en Santiago y antecedentes históricos en la competencia, como su final en 1993. Boca, de todos modos, considera este viaje como el más accesible en términos logísticos.
Más allá de los rivales, en el cuerpo técnico también analizan el recorrido: un viaje largo, otro intermedio y uno cercano configuran una logística manejable dentro de la exigencia habitual del torneo. En ese contexto, el objetivo está claro: avanzar de fase sin dejar puntos clave en el camino.
Cómo fue el sorteo para los otros clubes argentinos
El resto de los argentinos también tendrá desafíos importantes. Estudiantes integrará un grupo de alto voltaje junto a Flamengo, vigente campeón, además de tener que afrontar la altura de Cusco y el cruce con Independiente Medellín. El antecedente inmediato ante el equipo brasileño, que lo eliminó en la edición pasada, suma un condimento extra.
En el Grupo C, Independiente Rivadavia tendrá su estreno absoluto en la Libertadores con un fixture complejo: enfrentará a Fluminense, además de viajar a La Paz para medirse con Bolívar y enfrentar a Deportivo La Guaira.

Por su parte, Platense también debutará en el plano internacional dentro de un grupo exigente con Peñarol, Corinthians y Independiente Santa Fe, en una zona que aparece como una verdadera prueba de carácter.
El reciente campeón internacional, Lanús, compartirá grupo con Liga de Quito, Always Ready y el debutante brasileño Mirassol, en un cruce que, en los papeles, aparece más equilibrado.
Finalmente, Rosario Central quedó en el Grupo H junto a Independiente del Valle, Libertad y Universidad Central de Venezuela, en otra zona competitiva.
La fase de grupos se jugará entre abril y mayo y clasificará a los dos mejores de cada zona a octavos de final. Con este escenario, la Libertadores 2026 promete un arranque de alto voltaje, con cruces exigentes desde el inicio y un mapa que vuelve a posicionar a los equipos brasileños como grandes candidatos.