River atraviesa su momento más delicado desde la llegada de Marcelo Gallardo y ahora sumó una preocupación mayor: Gonzalo Montiel sufrió un esguince en la rodilla izquierda y su presencia en el Superclásico del 9 de noviembre en la Bombonera quedó en duda. El lateral se lesionó en la práctica del miércoles y, tras un nuevo episodio de dolor al día siguiente, el cuerpo médico decidió someterlo a estudios para descartar un compromiso ligamentario.

Los resultados confirmaron que se trata de un esguince y no de una lesión más grave, pero la molestia lo dejó automáticamente descartado para el duelo de este domingo ante Gimnasia y Esgrima La Plata en el Monumental. En River mantienen el optimismo respecto a su posible recuperación para el cruce ante Boca, aunque su evolución será evaluada día a día y no se arriesgará su condición física.

La baja de Montiel se suma a las dificultades que enfrenta Gallardo en medio de la irregularidad futbolística del equipo. El campeón del mundo apenas disputó siete partidos en el actual Torneo Clausura por distintas molestias físicas y rotaciones.

Para reemplazarlo frente a Gimnasia, Gallardo analiza dos variantes: Fabricio Bustos, sustituto natural aunque con rendimientos irregulares, y Milton Casco, quien podría aportar experiencia y solidez. A eso se suma otro dilema defensivo: Lucas Martínez Quarta, Lautaro Rivero y Marcos Acuña están al límite de amarillas y podrían perderse el Superclásico si son amonestados, por lo que el DT evalúa preservarlos.

Así, River planifica un once condicionado por lesiones, suspensiones y la urgencia de recuperar el nivel. La probable formación para recibir al Lobo sería con Franco Armani; Casco o Bustos, Martínez Quarta, Rivero, Acuña; Kevin Castaño, Enzo Pérez o Juan Carlos Portillo, Cristian Jaime o Ignacio Fernández; Juan Fernando Quintero; Maximiliano Salas y Facundo Colidio. La decisión final dependerá de la estrategia del entrenador para cuidar piezas clave de cara al partido más importante del semestre.