En pleno partido del US OpenNick Kyrgios reclamó al juez de silla que el público asistente en el estadio estaba fumando marihuana. El controvertido jugador hizo la protesta a mitad del segundo set de su cruce de segunda ronda contra el francés Benjamin Bonzi en la pista Louis Armstrong.

«Si fueran olores de comida, no me quejaría», le dijo Kyrgios al umpire Jaume Campistol. «Es marihuana. Cuando un deportista tiene asma, obviamente no es lo ideal«, reclamó el australiano en un tono que reflejaba su fastidio. El juez respondió al reclamo con un aviso a los espectadores: «Como cortesía a los jugadores, por favor absténganse de fumar alrededor de la cancha«.

No es la primera vez que Kyrgios protagoniza episodios particulares dentro del circuito o incluso incidentes con el público. En la final de Wimbledon en julio de este año, el australiano se quejó de los gritos de una espectadora y demandó que fuera expulsada al acusarla de estar borracha. La espectadora dijo que tenía la intención de demandar a Kyrgios por sus «acusaciones infundadas y temerarias».

En otra oportunidad, celebró su triunfo en el Abierto de Australia compartiendo una cerveza con uno de los fanáticos. Más allá de su llamativa personalidad, el tenista también tiene locuras dentro de su estilo de juego, recurriendo a picardías y recursos poco ortodoxos en sus partidos.