Lewis Hamilton: entre Ferrari, su pasión por la moda y la decisión de no formar una familia
El desembarco de Lewis Hamilton en Ferrari marcó uno de los episodios más relevantes de la actual temporada de la Fórmula 1. Tras su etapa histórica en Mercedes, el siete veces campeón del mundo se enfrenta ahora al desafío de competir con el legendario Cavallino Rampante.
Desde su llegada, el británico reconoció la magnitud del reto que significa vestir de rojo. “En Ferrari todo se amplifica… por la marca y todo lo que la gente siente por ella. No importa en qué parte del mundo estemos, conducir un Ferrari siempre despierta una emoción”, señaló en diálogo con L’Equipe.
El impacto de su fichaje se refleja tanto en los aficionados como en los medios especializados, que han puesto la lupa sobre cada resultado y cada decisión del equipo de Maranello.
Resultados y presión en el campeonato
Tras 16 carreras disputadas, Hamilton ocupa la sexta posición en el Campeonato de Pilotos con 117 puntos. Esta cifra lo deja a 46 unidades de su compañero Charles Leclerc y a 207 del líder Oscar Piastri, un escenario que mantiene encendida la presión sobre el británico y su nuevo equipo.
La prensa italiana ha resaltado las críticas por las irregularidades del monoplaza y los errores estratégicos de Ferrari. Hamilton, sin embargo, no esquivó el peso simbólico de la camiseta roja: “Para Ferrari, más que para cualquier otro equipo, este título significaría mucho. Y a mí también me gustaría mucho ganar el campeonato de pilotos”.
La apuesta del Cavallino Rampante es clara: volver a pelear por un título que se les niega desde 2008, tanto en constructores como en pilotos.
El vínculo con la moda
Lejos de los circuitos, Hamilton ha construido una identidad propia en la intersección entre el automovilismo y la moda internacional. Su presencia en desfiles y semanas de la moda más prestigiosas es recurrente y se ha convertido en una de las figuras deportivas con mayor influencia cultural.
“Cuando estoy en el mundo de la moda, tengo que mostrar a una persona diferente porque hay que tener confianza, mostrar un estilo, una forma de andar, una actitud. No puedes llevar algo fuerte o atrevido sin confianza”, explicó al medio francés.
Esa faceta no es solo estética, también proyecta inversiones. “La moda me interesa mucho. Quiero invertir aún más en ella”, adelantó el británico, que ya consolidó alianzas con marcas globales y busca expandir su rol como empresario creativo.
Su decisión sobre la familia
En paralelo, Hamilton dejó clara su postura sobre la vida personal: la familia puede esperar. “El amor de mi vida es la Fórmula 1. Amo este trabajo casi más que nada. Mi sobrina y mi familia siempre serán la prioridad, pero no me gusta hacer las cosas a medias; no daría el 100%”, señaló.
El piloto británico destacó que, aunque admira a deportistas como Roger Federer, Novak Djokovic o Tom Brady, que lograron combinar la carrera profesional con la familia, él no se siente preparado para dividir su energía. “Algo tiene que sufrir. No quiero tener que elegir: o las carreras sufren para que la familia triunfe, o la familia sufre para que las carreras triunfen. Por ahora, estoy feliz de centrarme en una sola cosa”.
Incluso reconoció que imaginó lo inspirador que sería compartir con un hijo el universo de Ferrari, pero aclaró que no es una prioridad inmediata.