Botafogo dio el golpe del Mundial de Clubes con su victoria 1-0 ante París Saint-Germain (PSG) en el duelo entre los campeones de la Copa Libertadores y la Champions LeagueIgor Jesús marcó el único gol del encuentro para que el Fogao sea único líder del Grupo B. Y quedó a un paso de los octavos de final: le alcanza con el empate en la última fecha ante Atlético de Madrid e, incluso, lograría la clasificación hasta perdiendo por dos goles ante el Colchonero de Diego Simeone.

Durante los primeros minutos quedó en evidencia la diferencia entre uno y otro. No solo que PSG dominó la posesión con Vitinha como director de orquesta y jugó en campo adversario, sino que mostró otra velocidad e hizo sufrir a su rival. Volcó su juego por la izquierda, por donde el georgiano Khvicha Kvaratskhelia enloqueció al lateral Vitinho.

El georgiano tuvo dos ocasiones en los primeros cinco minutos: primero, John Víctor le tapó un potente derechazo tras un pase largo de Zaire-Emery; y después, de zurda y en una buena posición disparó desviado.

El cuadro brasileño no jugaba tan cerca de su arco porque esa fuese la idea de su entrenador, Renato Paiva, sino porque no podía hacer otra cosa. Estaba aturdido por la dinámica de su poderoso rival, parecía perdido en la cancha. Pero se fue acomodando. De a poco, logró oponer resistencia y se siguió defendiendo, pero con otro orden y en otro sector de la cancha. Y apostó a rápidas transiciones.

Así llegó el gol de Igor Jesús, quien se lanzó en velocidad tras un pase de Jefferson Savarino, con espacio para correr se filtró entre los centrales William Pacho y Lucas Beraldo y definió con la fortuna de que un rebote en el defensor ecuatoriano descolocó a Gianluigi Donnarumma.

El nerviosismo del comienzo ya había quedado definitivamente atrás y Botafogo salió a jugar el segundo tiempo con la misma presencia que muestra fin de semana tras fin de semana en el Brasileirao, aunque sin dejar de tomar los recaudos necesarios. Gonçalo Ramos pudo gritar el empate tras conectar un potente tiro libre potente, pero también Savarino e Igor Jesús se acercaron con peligro a Donnarumma y estuvieron cerca de ampliar la ventaja.

El conjunto parisino movía la pelota de un lado a otro, pero le costaba tener profundidad ante un equipo aplicado defensivamente. Y los minutos fueron pasando. Como una muestra del momento del partido, Luis Enrique hizo cuatro cambios juntos: ingresaron Fabián Ruiz y Joao Neves, dos habituales titulares, para rearmar la mitad de la cancha, además de Nuno Mendes y Bradley Barcola.

Mejoró el PSG, que tuvo otra fluidez en la circulación de la pelota, “inclinó” la cancha y aprovechó el cansancio de su rival, pero no consiguió ser el que deslumbró al mundo. En parte, no lo dejó Botafogo, que se aferró con uñas y dientes al triunfo. Lo quiso tanto que al final lo acabó consiguiendo.