No hay dudas de que en los últimos tiempos, por su constante presencia y buen rendimiento en el equipo titular, Bruno Bianchi se convirtió en un referente de Atlético Tucumán. Sin embargo, en la mañana de hoy, el defensor debió despedirse del club. Algo que sorprende no solamente por lo dicho al inicio, sino también porque tenía contrato hasta fines de este año y extendió su vínculo un año más antes de tener que marcharse.

El nuevo destino de Bianchi será Independiente Rivadavia de Mendoza, adonde llegará a préstamo por un año. Y en su despedida del «Decano», en el complejo José Salmoiraghi, el zaguero habló con la prensa y dejó en claro que su partida tiene como responsables a los entrenadoresFavio Orsi y Sergio Gómez, a quienes acusó, implícitamente, de haberle faltado el respeto y manejarse mal.

«Es una salida que me interesa mucho, y con mucho respeto del presidente, pudo salir», comenzó diciendo Bianchi. Luego sí comenzó a disparar contra la dupla técnica. «De parte de la dirigencia, siempre tuve ese respeto. Es más, querían que me quede, pero la decisión está tomada», aclaró. Y cuando fue consultado puntualmente sobre los entrenadores, el defensor explicó: «Hablé con ellos, pero fue corto; tampoco había mucho para hablar, son situaciones que no comparto para nada, de los manejos que tienen. Prefiero salir un año y después veremos que pasa«.

Posteriormente, consultado sobre la despedida que no pudo tener ante la hinchada del «Decano», Bianchi volvió a lanzar un dardo contra Orsi y Gómez, subrayando que no es el único que sintió un mal manejo de la situación y un destrato por parte de los técnicos. «Me hubiese gustado, tanto a mí como a muchos chicos que les ha tocado salir, otro cierre. La verdad que es muy injusto todo lo que pasó, pero ya sabemos de quién depende. Los chicos que se fueron merecen el mayor de los respetos, y no lo tuvieron«, lanzó con dureza.

Para despedirse, al menos por un año, de un club que, claramente, ha marcado su carrera, Bianchi reflexionó y concluyó: «Duele mucho. Yo he dejado muchísimas cosas de lado por Atlético, y duele porque es un club que quiero muchísimo. Me voy con lo que hice yo, durante todos los años que estuve. Estando mal, estando bien, peleando el descenso o punteros, yo siempre le puse el pecho, y no es fácil estar siempre, y siempre predispuesto. A pesar de los manejos, lo que sea, yo me voy tranquilo por lo que hice en el día a día«.