Las últimas dos semanas estuvieron marcadas por negociaciones frenéticas y enojos públicos de parte de La Libertad Avanza y Cambiemos. Especialmente, en torno a dos nombres que finalmente terminaron descartados: Cristian Ritondo y Florencio Randazzo.Evidentemente, los libertarios han decidido gobernar solos”. Un hombre del PRO, que supo tener un rol protagónico durante el gobierno de Cambiemos, se lamentaba ayer por la tarde. Y es que Javier Milei eligió a Martín Menem como presidente de la Cámara de Diputados.

Para los halcones del PRO solo había un camino viable políticamente: Ritondo podría sumar 40 diputados. Algunos arriesgaban 50, lo que dejaría a los libertarios mucho más cerca del quórum de 129 necesarios para una sesión en la Cámara Baja. Un diputado con mandato hasta 2025 pronosticó que la relación con los libertarios se enfriará. Es decir, que se negociará “ley por ley”, con una injerencia mucho mayor de los gobernadores.

Si tiene que salir a buscar 90 votos para cada ley, los gobernadores le van a sacar fondos para las provincias en cada negociación”, analizaron desde la UCR. Además, recordaron que la reunión de mandatarios provinciales de Juntos por el Cambio del martes pasado dejó en evidencia la intención de no quedar como parte del gobierno violeta.

Por lo pronto, Milei apaciguó los reclamos internos (sus diputados electos querían a un libertario “puro” al frente de la Cámara). Y, además, ya no deberá encargarse de buscar votos para designar a un peronista o un macrista. La propia Cristina Kirchner colaboró al hacer saber que su criterio es darle la presidencia de Diputados y la presidencia provisional del Senado (lugares clave en la línea de sucesión) al partido de gobierno. Lo mismo piensan en el radicalismo y la Coalición Cívica, por lo que Menem tiene el lugar garantizado.