En mañana de hoy, la Oficina del Presidente, Javier Milei, confirmó este viernes la designación de Osvaldo Giordano al frente de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES). Este lugar era disputado por la diputada nacional Carolina Píparo, quien por ahora, mantendría su banca en Diputados. El lugar finalmente será ocupado por Giordano, actual ministro de Finanzas de Córdoba. De esta manera, el Gabinete Presidencial comienza a tomar formas con nombres de peso.

La designación fue confirmada por medio de un comunicado de la Oficina del Presidente, desde la cuenta oficial en X. “El economista Osvaldo Giordano será el titular de la ANSES”, resumió el texto. Además, se reafirmó la ya conocida selección de Horacio Marín al frente de YPF. Se trata de una figura política de renombre en su provincia y con un pasado importante en diferentes negociaciones llevadas a cabo entre Córdoba y el Gobierno Nacional. Se trata de un funcionario de cercanía política con el gobernador cordobés y excandidato presidencial, Juan Schiaretti.

Giordano es Licenciado en Economía de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y se desempeñó como docente e investigador de la Universidad Católica Argentina (UCA). En sus inicios, trabajó como investigador en Fundación Mediterránea y en Fundación Novum Millenium. Además, fue presidente del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA) y consultor del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) durante más de 20 años (1992 a 2014). En esa entidad, trabajó en temas de políticas públicas, en varios países latinoamericanos.

Críticas al kirchnerismo

Para finalizar, en varias oportunidades se mostró crítico con el Gobierno de Alberto Fernández y su manejo de las cuentas públicas. El año pasado, por ejemplo, el funcionario definió al Estado Nacional como “desorganizado” y advirtió que “recauda y gasta muy mal”. Asimismo, calificó como “un error sistemático”, que haya “una serie de consensos bastante compartidos en el sistema político. De que gastar de más no está mal o que gastar mal no está mal”. Lo que genera que la Argentina esté “sistemáticamente en decadencia o en un ciclo involutivo del que pareciera imposible salir”.