Este martes, el ministro de Economía y candidato a presidente Sergio Massa, anunció una serie de medidas relacionadas a la discapacidad y el empleo. En primer lugar aseguró que dejará de regir el impedimento formal para que las personas que tienen pensión por discapacidad no puedan acceder al mercado de trabajo. Además aseguró que realizará un cambio en el sistema de planes sociales para que, a partir del 1 de enero de 2024, pasen a un programa de inclusión laboral.

Como fue prometido, las medidas se publicaron esta mañana en el Boletín Oficial a través de los decretos 565/2023 y 566/2023. Massa señaló que el impedimento para que las personas con discapacidad pudieran acceder al empleo formal había nacido como un derecho «protectivo del Estado», sin embargo, terminó funcionando como un «límite».

«A lo largo de los últimos años nos enfrentamos a la absurda contradicción de que quien tiene una pensión por discapacidad no puede acceder al mercado de trabajo porque se le suspende la pensión, y parte del desafío de inclusión en Argentina debe estar respaldado en la inclusión de las personas con discapacidad en el mercado de trabajo», señaló. Por eso, al cumplir una de las que fueran sus promesas de campaña, Massa destacó que se «eliminará esa barrera que representa para las personas con discapacidad el límite entre la pensión y el trabajo».

Explicó que las personas que hoy cobran la pensión, van a poder integrarla «a su ingreso en el mercado de trabajo». «El objetivo es incluir y ampliar oportunidades. Es un primer paso en un proceso en que además debemos consolidar el proceso de inclusión rompiendo barreras arquitectónicas a partir de un Estado que trabaje en el diseño de ciudades inclusivas», añadió.

Cambios en el sistema de planes sociales

El ministro anunció además que en el 2024 los planes sociales pasarán a formar parte de un programa de inclusión laboral, algo que implicará «nuevo cambio en el sistema de programas sociales». Detalló que los planes sociales «van a tener capacitación laboral obligatoria, inscripción en las bolsas de empleo de cada una de las ciudades y de cada una de las gerencias de empleo, y el control de contraprestación, tanto en las unidades ejecutoras de desarrollo de programas productivos como en las actividades que desarrollen en provincias, municipios o empresas».

Este instrumento, subrayó Massa, implica «consolidar» en «paralelo» el programa Un Puente al Empleo, que consiste en que «aquel que tenga un programa social y pase a trabajar en una empresa va a mantener el beneficio durante un año, y el empleador va a tener que completar el salario de convenio». Un incentivo para los empleadores es que durante dos años quedarán exentos del pago de las cargas sociales de esos trabajadores.