La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) desbarató una elusión fiscal en nuestra provincia. A través de la Dirección General Impositiva (DGI), detectaron prácticas irregulares en un ingenio azucarero tucumano, resultando un ajuste que superó la cifra de 1.200 millones de pesos en IVA e impuesto a las ganancias. La empresa implicada reconoció su error y acordó pagar las sumas adeudadas.

Las minuciosas tareas de fiscalización y control realizadas por el equipo especializado de la AFIP permitieron descubrir que la compañía buscaba reducir de forma fraudulenta su carga impositiva. El ingenio empleaba artimañas contables para simular pérdidas ficticias en sus balances, trasladándolas además a ejercicios posteriores y obteniendo saldos a favor en ambos gravámenes.

La auditoría llevada a cabo por inspectores del fisco arrojó resultados reveladores: los aportes irrevocables de los socios, que figuraban en los balances para financiar los supuestos quebrantos, carecían de documentación respaldatoria. La empresa no proporcionó actas de asambleas que respaldaran los aportes de capital y tampoco se reflejaban en las declaraciones juradas de los propietarios, lo que generó impugnaciones.

Además, se descubrió que la empresa utilizaba facturas de proveedores apócrifos, lo que profundizó las irregularidades. Estas prácticas fraudulentas condujeron a la determinación de una deuda impresionante por IVA e impuesto a las ganancias, sumando 1.252.095.322 de pesos, ocultados al Estado.

Tras la minuciosa fiscalización, la empresa en cuestión procedió a corregir sus declaraciones juradas para ajustarse a las regulaciones impositivas correspondientes.