El uso de tarjetas de crédito es un parámetro de cómo se está comportando el consumo. Cuál es el margen de endeudamiento de las familias y cuál es su necesidad de financiamiento. Según un informe de First Capital Group, la operatoria registró, al 30 de junio, un saldo de $3.064.771 millones en la Argentina. Lo que dejó como resultado un aumento de un 5,4% nominal respecto al cierre del mayo, un valor que está por debajo de los valores de la inflación esperada para este período.

De acuerdo al análisis, en mayo, las operaciones con tarjetas de crédito habían registrado un saldo de $2.909.016 millones. Esto significa un crecimiento nominal del 11,6% en comparación a abril. Aunque solo incrementaron un 94,8% nominal en la variación interanual. “El impulso de crecimiento real que parecía retomar el mes pasado, no fue sostenido», explicó Guillermo Barbero, socio de First Capital Group.

Los montos crecen en términos nominales, pero caen en términos reales. Eso quiere decir que no aumentan lo suficiente como para contrarrestar la pérdida de poder adquisitivo provocada por la inflación. Lo llamativo es que la cantidad de transacciones es mayor. De acuerdo al último informe de pagos minoristas del Banco Central (BCRA), en mayo pasado se realizaron 111.246.116 pagos con tarjeta de crédito.

Si bien se trata de un dato anterior, los resultados indican que la tendencia de crecimiento se ha repetido durante todo el año. Por tanto, se están usando más la tarjeta de crédito en Argentina, pero por montos cada vez más bajos. En este escenario, es importante recordar que en los últimos meses hubo repetidas subas de las tasas de interés. La medida genera mayor rendimiento en plazos fijos y otras inversiones. Sin embargo, también encarece la toma de créditos y el financiamiento a través de tarjetas de crédito.