Esta tarde, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer los costos de mayo de las Canastas Básicas que determinan los umbrales de pobreza e indigencia. Los incrementos por la inflación repercutieron de distintas maneras en ambas mediciones, aunque en ambos casos, la suba fue menor al Índice de Precios al Consumidor (IPC) del mismo mes.

De acuerdo al informe presentado por el INDEC, la Canasta Básica Total (CBT) subió 7,2% en el periodo anterior, mientras que la Canasta Básica Alimentaria (CBA), incrementó sus costos en 5,2%. La primera de estas mediciones marca la línea de la pobreza, mientras que la segunda, delimita la indigencia.

En este sentido, tomando en cuenta una familia tipo de cuatro personas (dos adultos y dos menores), necesitaron en mayo $216.916 para no ser pobres y al menos $99.052 para no caer en la indigencia. Pese al incremento en estos costos de vida, las canastas básicas quedaron por debajo del IPC de mayo, es decir, no alcanzaron el 7,8% de inflación.

La CBT incluye la CBA y suma bienes y servicios no alimentarios, por ejemplo, vestimenta, transporte, educación, salud, entre otros. Sin embargo, no incorporan los costos como el alquiler, que, en el mismo período, subió 7,2%.