La historia comenzó el 2 de Junio de 1884 cuando, a raíz de un voraz incendio en La Boca, un vecino llamado Tomás Liberti y su hijo organizaron, junto a un grupo de personas del barrio, una cadena humana para apagar las llamas que amenazaban propagarse rápidamente en las construcciones aledañas. Así fue como este suceso dio nacimiento a la creación del primer Cuerpo de Bomberos Voluntarios, que hoy cumple 132 años de vida. 

De esta manera, el 2 de junio es el día para honrar a estos hombres y mujeres, que con gran responsabilidad y vocación, cumplen un importante rol social en la prevención y cuidado de sus comunidades. En la actualidad, Argentina cuenta con más de 43.000 bomberos voluntarios, de los cuales 7000 son mujeres, distribuidos en más de 900 cuerpos en todo el país. 

En la ocasión, VOVE Tucumán dialogó en exclusiva con Pedro Rodríguez Salazar, jefe de Bomberos Voluntarios de Yerba Buena. «Lo más satisfactorio de este trabajo es el cumplimiento del objetivo. Cuando salís, cumplís tu deber, y volvés vivo a tu casa. Yo pienso que ahí es la satisfacción más grande, en volver. Y que tus hijos, tu esposa, tu familia te vuelva a ver y que se sientan orgullosos de vos, como bombero, héroe».

«Yo creo que eso es impagable», continúa Rodríguez Salazar. «Es una satisfacción tremenda que los niños y la gente te admire, fuera de cualquier pago económico que pueda haber. Yo pienso que eso es insignificante a la par de la admiración que siente la gente. Eso es algo que a nosotros, nos motiva mucho más que cualquier otra cosa».

Llamados a la semana

«Atendemos, en promedio, más de 350 llamados por servicio de emergencias al año. Hay semanas tranquilas y otras que se pueden llegar a atender hasta 3, 4 servicios por día. Y por semana estaremos hablando de 17-21 llamados. Pero, en épocas críticas o complicadas pueden surgir este tipo de números», detalló el jefe de Bomberos sobre la frecuencia.

Casos de estrés y cómo manejarlo

En casos como estos, donde se puede llegar a ver escenarios desde simples hasta dantescos, Rodríguez Salazar explica que se preparan bastante. «Es una situación bastante complicada. Los chicos se preparan para este tipo de situaciones. Sí, afecta bastante los escenarios de accidente, incidente o desastre. Situaciones donde la gente pierde todo, todo lo construido en una vida en 10 minutos. La verdad, es que son situaciones las cuales a uno le impactan mucho y sí afecta, obviamente, porque uno se pone un poco en el lugar del otro. Pero, para eso, nosotros también nos especializamos. Trabajamos, nos capacitamos mucho para poder recepcionar esa información o ese sentir, y también ventilarlo después. Porque si no, bueno, obviamente afecta bastante. Entonces, no es la idea que el bombero salga a una escena y después no pueda volver a salir».

Bombero Voluntario: se nace o se hace

«Es algo inexplicable en algunos casos. Mucha gente nos pregunta ‘¿Por qué están? Si no cobran un mango‘. Bueno, significa cariño, amor y algo muy fundamental, significa pasión. Esa sería la palabra creo más justa para esto», detalla Salazar sobre la vocación. También le consultamos sobre por qué entran sin dudar, a escenarios de los cuales todos salen huyendo. «Hay un poco de todo: valor, sacrificio y la negación del bombero voluntario (a quedarse sin ayudar), creo que son las características, que hacen que uno se arriesgue a entrar a donde los otros salen. No es para cualquiera. Inclusive, algunos se animan a decir que somos medio locos. No, no somos medio locos. Somos locos y medio«.

Sobre si la vocación se hace o se nace con ella, el jefe de Bomberos expresa: «Son cuestiones que se despiertan en un momento dado, en el transcurso de la vida. Desde muy niño, a uno ya le gustan los bomberos y se va desarrollando como una cierta vocación y ahí es donde nacen estas cuestiones«.

Ser Bombero Voluntario: en las venas y de por vida

«El ser bombero también es una explosión de satisfacciones: de amor, por las autobombas, por las ganas de ayudar al prójimo, de ganas de salvar vidas», continúa Salazar. «La verdad, es difícil explicar si se nace, yo calculo que se hace. Sin embargo, en un momento dado algo se despierta, así como una explosión y uno dice ‘me voy, me voy a un cuartel, me inscribo, hago un curso, mi capacitación, me recibo y soy bombero’. Muchos hacen carreras y se jubilan de bomberos».

«El hecho de ser bombero, uno no se lo saca nunca más de las venas, ni del corazón, ni de ningún lado eso se queda para siempre. Fuiste bombero y va a quedar para siempre. Por más que no vayas a un cuartel siempre te va a quedar eso adentro. Ser bombero es para toda la vida«.

Falta de políticas públicas

Al consultar por la falta de políticas y ayudas del estado, recordemos que en nuestro país la profesión es voluntaria y no pagada. Al respecto, Salazar expresó: «Por supuesto que faltan políticas, sí, totalmente. Hacen falta que en el listado de prioridades los bomberos estén dentro de los primeros. Yo creo que eso es lo mejor que podrían hacerse hoy. Y es por lo que vengo trabajando hace muchos años con los chicos, con el grupo, tratando de de concientizar a la población, de que exijamos que los bomberos sean valorados como corresponde. Creo que venimos lográndolo de a poco, pero se podría acelerar más si hubieran políticos o referentes, que tengan como prioridad esta actividad. Porque si ven, las prioridades son seguridad, salud, educación; pero de seguridad, muy pocas veces se toca el tema bombero«.

«En educación nosotros somos capacitadores y tampoco se toca mucho el tema de bomberos. Y de salud también, porque trabajamos en la emergencia y hacemos muchas veces el soporte de los entes de emergencia y tampoco formamos parte de una prioridad. Entonces, yo pienso que tendrían que haber más referentes que hagan políticas que sean beneficiosas para las instituciones. Quiero llevar a las instituciones de bomberos y la nuestra, a lo más alto, porque creo que los chicos se lo merecen», concluye Pedro Rodríguez Salazar, jefe de Bomberos Voluntarios de Yerba Buena.