Imputaron a un delincuente apodado «Pichu» en Tafí Viejo por múltiples hechos delictivos
El Ministerio Público Fiscal, a través de la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos I, imputó el viernes pasado al apodado «Pichu» por los delitos de robo simple y robo agravado por haber sido cometido con arma blanca. Las acusaciones corresponden a cuatro hechos ocurridos en Tafí Viejo.
Maria Paula Bellomio, auxiliar de fiscal, fue la encargada de describir los hechos endilgados y la calificación legal provisoria. La investigadora solicitó prisión preventiva por cinco meses fundamentando falta de arraigo y el comportamiento en otros procesos. La medida de máxima intensidad fue otorgada por la autoridad actuante. “Son hechos violentos donde aprovecha que las víctimas se encuentran solas, algunas de ellas son mujeres a quienes incluso golpeó con total impunidad para hacerse de sus bienes”, expuso la representante del MPF.
Cuatro delitos en menos de un mes
El primer crimen tuvo lugar en la intersección de calles Santa Fe y Sáenz Peña, de la ciudad de Tafí Viejo. El 15 de marzo, a las 01:10 horas aproximadamente, el imputado comenzó a perseguir a la víctima para quitarle su bicicleta mientras se dirigía a su domicilio. Logró agarrar a la víctima del ojal de su mochila y con un tirón fuerte lo derribó, haciéndolo caer a la calle. El damnificado logró reincorporarse, y mientras se defendía comenzó a gritar. Afortunadamente, vecinos salieron a socorrerlo, y el delincuente se dio a la fuga sin lograr su cometido.
Días más tarde, el 8 de abril, el delincuente cometió dos delitos más. Primero ingresó a la vivienda de una mujer y se apoderó de un parlante portátil. Cuando la mujer lo advirtió, intentó detenerlo. Tras un forcejeo, logró escaparse con el parlante. La víctima lo persiguió y cuando logró alcanzarlo, el malhechor le pegó un golpe de puño en la cara, provocando que la mujer cayera al piso y perdiera la conciencia.
Ese mismo día, una joven regresaba a su domicilio caminando cuando el acusado se acercó y tomó su cartera. Hubo un momento de forcejeo hasta que logró arrebatársela, robándole un teléfono celular, reloj, su estuche con anteojos y una billetera.
El cuarto delito tuvo lugar dos días después, el 10 de abril. El acusado entró al local de una panadería y apuntó con un cuchillo tipo sierra a una mujer, obligándola a dirigirse a la parte de atrás del local mientras la amenazaba de muerte. El individuo le quitó su celular, una riñonera en la que se encontraba su billetera para luego darse a la fuga con los elementos sustraídos.
