Este fin de semana se conoció otro ataque de un perro Pitbull a un niño de 8 años en la localidad de Río Seco, al sur de la provincia. Muchas son las personas que terminan con serias complicaciones producto de las mordidas recibidas. Las circunstancias que motivan a un perro a morder pueden variar, verse influenciadas por el comportamiento particular de una raza, por el de las víctimas y los dueños de los animales.

Ante la consulta de VOVE Tucumán, sobre la peligrosidad de algunas razas, el médico veterinario Gustavo Eloy Valdez (MP 282) aclaró que hay un grupo de razas denominadas peligrosas como el Fila Brasilero, el Stafford Bull Terrier, el Dobermán, Tosa Inu, Akira Inu y, por supuesto, el Pitbull. Sin embargo, es este último es que más tendencia a morder tiene, según algunas investigaciones, aunque destacó que «tranquilamente se pueden tener como mascotas con la correcta educación”.  

Según Valdez, el trato al animal y el vínculo que se genera con él, es fundamental para moldear su comportamiento. “No tratarlo con violencia, simplemente con un no firme, sería suficiente, por supuesto todo esto desde cachorro. Los dueños de mascotas tienden a humanizar las conductas de sus animales, este es un grave error en el que se cae gran cantidad de veces. Los perros manejan pirámides jerárquicas, cuando nosotros le permitimos hacer cosas de humanos, se toman atribuciones”, remarca.

Cómo actuar ante un posible ataque

Este tipo de situaciones siempre generan tensión y no resulta fácil tranquilizar al animal, por lo que las intervenciones terminan muchas veces con más personas agredidas o agravando la magnitud de las heridas. Siempre es necesario saber qué hacer ante un ataque. “Podes colocar un brazo pegado al pecho y el otro atrás, de esa manera hay posibilidades de alejarlo, ante un posible ataque. Si ya estas siendo atacado, es fundamental evitar el tironeo porque va a provocar desgarros, obviamente no tratar de abrirle la boca. Hay que provocarle asfixia con algo alrededor del cuello con una cuerda, toalla, algo con lo puedas provocar asfixia. También se puede tirarle agua, perfume o alcohol sobre las fosas nasales. Tratar de llamarle la atención con algo, aunque siempre lo más efectivo es la asfixia”, recomienda el profesional.

Los vínculos y el entorno moldean la personalidad de las personas, las mascotas no están exentas a esta situación. Para el veterinario es importante recordar: “No tratar a la mascota como bebés, no hay que sobre humanizarlos. Cuando se produce un ataque de parte del animal, suele ser por una mala experiencia en algún momento, mala crianza o se le permitió dominar muchas situaciones. Normalmente hay una mala sociabilización del animal. No existen perros que nazcan agresivos”.

Los sí y los no en la crianza de tu mascota

  • Hacer que identifique su nombre.
  • Jugar sin morder.
  • Sacarlo a pasear que sociabilice, siempre con correa y con un largo de correa no mayor a dos metros.
  • No son perros para una persona débil de carácter.

 NO

  • No enseñar a pelear.
  • No jugar mordiendo.
  • No colgar gomas de auto y entrenarlos de esa manera.
  • Reprimir de manera firme y correcta.
  • No humanizarlos.  

En cuanto a la relación con los niños, es fundamental la sociabilización como corresponde, no reprimir con agresividad, sino premiar con un galleta o recompensa cuando hace algo bien y de lo contrario cuando hacen algo mal, tratarlos con firmeza en el reto, todo esto desde cachorros (2 meses de edad).