Con la audiencia de hoy se cumple la segunda semana del juicio contra los ocho acusados de matar a golpes a Fernando Báez Sosa en la localidad de Villa Gesell y se centrará en la declaración de dos bomberos voluntarios que llegaron la madrugada del 18 de enero de 2020 frente al boliche Le Brique.

Verónica Onieva y de Javier Timoteo fueron quienes asistieron a la víctima en una primera instancia, hasta que llegó la ambulancia que lo trasladó al hospital, por lo que su testimonio ante los jueces del Tribunal Oral Criminal N°1 de Dolores, se presume, será valioso, ya que darán detalles de la escena con la que se encontraron. Inicialmente sus declaraciones estaban pactadas para la primera semana del debate, pero recién pudieron presentarse este viernes, sobre el final de la segunda semana del juicio.

En esta décima también se sumaría el testimonio de Pablo Gastón Zapata, un joven que vive en Zárate y que denunció haber sido agredido por los rugbiers acusados de asesinar a Fernando meses antes del crimen. También sostuvo que uno de ellos, Lucas Pertossi, le robó la moto. Lo que manifestó en distintos medios fue que los acusados repitieron la modalidad de ataque en grupo. Su presencia, sin embargo, no está cien por ciento confirmada, así lo manifestaron fuentes con acceso al expediente a este medio.

Fuentes judiciales indicaron que esos serán los únicos testigos de la décima jornada de audiencias, ya que otros pautados inicialmente para el mismo día fueron desistidos tanto por los fiscales Juan Manuel Dávila y Gustavo García, como por los abogados de la familia de la víctima, Fernando Burlando y Fabián Améndola.

Está previsto que los padres de Fernando presencien las declaraciones en la sala de audiencias del primer piso de los tribunales, como ocurrió durante las jornadas anteriores.