La vacuna argentina ARVAC contra el COVID avanza y promete frenar a Ómicron y sus subvariantes
La ANMAT autorizó esta semana el inicio de los estudios de Fase II y III de la vacuna ARVAC y estiman que este año podría aprobarse para su aplicación.
La vacuna bivalente argentina ARVAC Cecilia Grierson es un desarrollo conjunto entre el CONICET, la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) y el Laboratorio Pablo Cassará. Se trata de una vacuna de segunda generación para dosis de refuerzo en personas ya inmunizadas. Entre sus ventajas comparativas, la vacuna ARVAC utiliza una plataforma tecnológica de proteínas recombinantes que la hace un producto flexible para adecuar el antígeno ante las nuevas variantes del virus SARS-CoV-2 en un tiempo breve, disponible para el país y la región de América Latina.
La Fase II/III comenzaría en el primer trimestre del año, para que, finalmente, la vacuna sea aprobada por la ANMAT durante 2023. Los estudios clínicos en esta etapa “serán realizados en voluntarios adultos previamente vacunados contra el virus SARS-CoV-2″, informaron desde la cartera que lidera Carla Vizzotti.
Más de 100 personas entre científicos, técnicos e investigadores integran los grupos de este trabajo ARVAC-CG, el cual fue seleccionado por la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Agencia I+D+i) en el marco de la Unidad Coronavirus, iniciativa coordinada por la propia Agencia, el Ministerio de Ciencia y Tecnología y el CONICET. El nombre de esta vacuna, además, está cargado de sentido para el universo científico y para toda la población: Cecilia Grierson fue la primera médica argentina.
