Se aproxima fin de año y, con ello, las Fiestas de diciembre. En ese contexto, el Gobierno de la Nación ya ha adquirido distintos productos de la considerada Canasta Navideña. Los entregará a los sectores más vulnerables de la población, por medio del Ministerio de Desarrollo Social. Con la reciente adquisición de 2.700 toneladas de pan dulce, ya lleva invertido un total de casi 5.000 millones de pesos en este rubro. Y todavía restan algunas licitaciones.

La información se desprende de la reciente publicación en el Boletín Oficial, en la Decisión Administrativa 1.072/2022. Se aprobó la licitación pública para adquirir 680 toneladas de budín (vainilla y marmolado) por un valor de casi 700 millones de pesos. La mercadería autorizada, para la cartera comandada por Victoria Tolosa Paz, estará distribuida en 4 millones de paquetes o envases individuales, valuado cada uno de ellos en entre 138 y 188 pesos.

De la misma publicación se desprende, además, la Decisión Administrativa 1.073/2022 en la que se autorizó la compra de 2.080 toneladas de pan dulce, con un valor de más de 1.250 millones de pesos. Al igual que los budines, los panes se encuentran distribuidos en 3,2 millones de paquetes. El Gobierno desembolsó entre 293 y 524 pesos por cada uno.

Previo a estas recientes autorizaciones, el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación ya había aprobado con anterioridad otras 3 licitaciones. Fueron por frutos secos, turrones y pasas de uvas sin semillas, por un valor total de 2.825 millones de pesos. “Atender a la población en situación de vulnerabilidad durante la celebración de las próximas fiestas de fin de año”, se describe entre los fundamentos de la autorización de estas compras.