Las paritarias entre el gremio de camioneros y la patronal comenzaron a tensionarse. Hoy, en una segunda reunión, luego de plantear la postura de los trabajadores, no llegaron a un acuerdo y pasaron a un cuarto intermedio hasta el próximo miércoles.

En este sentido, desde el Gobierno siguen con atención las negociaciones y esperan evitar que el conflicto escale a mayores, como sucedió con el sindicato de trabajadores del neumático (SUTNA). En tanto, desde el Ministerio de Trabajo, median las reuniones con cierta incertidumbre por los posibles cambios en el gabinete.

Hoy por la tarde se desarrolló el segundo encuentro entre el gremio de camioneros, liderado por Pablo Moyano y la patronal compuesta por la Federación de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEACC); la Confederación Argentina del Transporte Aumotor (Catac); y la Federación Argentina de Entidades de Transporte y Logística (Faetyl). La reunión estuvo mediada por el Ministerio de Trabajo en su sede de Callao. Allí, el hijo del expresidente de Independiente había solicitado, la semana anterior, un incremento del 100%, sumado 31% conseguido previamente.

Sin embargo, desde el sector empresario llevaron la contrapropuesta de un aumento del 81%, 50 puntos menos de requerido por el gremio. A lo que el Secretario General rechazó aduciendo que estaba por debajo de los 94% conseguidos por los bancarios. Por su parte, la patronal argumentó que dicho porcentaje era acorde a la “rentabilidad” de ese sector, señalando que es superior a la de los transportistas.

Ante la tensión generada por el no acuerdo, las negociaciones pasaron a un cuarto intermedio y continuarán el próximo miércoles.  Asimismo, desde Casa Rosada, siguen de cerca las negociaciones y temen que esto termine en un nuevo parate en la economía nacional, tal como sucedió con el gremio de SUTNA hace dos semanas.