Ginebra, Suiza. Argentina se abstuvo en la votación para prorrogar las investigaciones sobre violaciones a los derechos humanos en Venezuela. En ese sentido, la región se mostró dividida y finalmente se aprobó que la Misión Internacional Independiente (FFM) continúe con las averiguaciones al gobierno de Nicolás Maduro.

En este sentido, el representante argentino ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU, Sebastián Rosales, justificó la decisión durante su intervención. “La Argentina ha decidido abstener en el presente proyecto de resolución por entender que el diagnóstico realizado por la FFM no responde a un trabajo producto de investigación en el terreno y al diálogo directo con todos los actores gubernamentales y no gubernamentales involucrados. Si bien coincidimos que es el propio gobierno de Venezuela quien debe permitir el acceso de la FFM al país para investigar adecuadamente las denuncias recibidas, la renovación de la FFM en las actuales condiciones solamente contribuye a continuar un mecanismo que en la práctica y el terreno no puede mejorar los DDHH del pueblo venezolano”, expuso.

“Desde un inicio mi país ha apoyado el diagnóstico y trabajo realizado por la oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos en el país, que indican claramente que existen desafíos para lograr el pleno respeto de los derechos humanos en Venezuela; pero que también es el diálogo y la cooperación con todos los actores del gobierno y de la sociedad civil venezolanas, el único camino para lograr que estos desafíos sean enfrentados adecuadamente y que el estado venezolano cumpla con todas sus obligaciones internacionales”, continuó el representante.

Para cerrar, Rosales espera que Maduro “permita que el trabajo de la FFM pueda incorporarse como mecanismo de investigación de la propia oficina del Alto Comisionado”. “Si los informes de la misión fueran el resultado de investigaciones realizadas con la anuencia del gobierno venezolano, sus conclusiones tendrían más posibilidades de producir cambios y efectos concretos en el mejoramiento de los DDHH del pueblo venezolano”, concluyó.

El voto de Latinoamérica

A pesar de la decisión argentina, el proyecto de resolución quedó aprobado con el respaldo de 19 países, 5 que votaron en contra y 23 abstenciones. En ese sentido, Latinoamérica estuvo dividida. Paraguay y Brasil apoyaron el proyecto, mientras que Bolivia, Cuba y la propia Venezuela rechazaron la prórroga; junto a Argentina, México también se mantuvo al margen.