A principio de mes, se publicó que en Argentina, la pobreza alcanzó al 36,5% de la población. Esta cifra corresponde a más de 17 millones de personas, durante el primer semestre del año. Sin embargo, la situación crítica no es nueva: hace 25 años que, al menos tres de cada diez habitantes, no logran cubrir sus necesidades básicas.

Los datos surgen del análisis realizado por el Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), de la Fundación Mediterránea. Para el mismo, el organismo tomó como referencia la última Encuesta Permanente de Hogares (EPH), que dio a conocer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). «Los resultados continúan siendo preocupantes. La evolución de la tasa de pobreza denota la consolidación de un piso irreductible del 30%, cumpliéndose 25 años en la historia argentina», expresaron desde la consultora.

Si bien, respecto del último semestre de 2021 la tasa de pobreza mejoró, la de indigencia empeoró. Los indicadores disminuyeron durante el primer semestre del año, con respecto al mismo período del 2021. El dato que enciende todas las alertas, tiene que ver con el crecimiento de la indigencia en los últimos seis meses. “Significa que un grupo de personas, que no alcanzaba a cubrir la canasta básica total en el segundo semestre de 2021, ahora no llega a cubrir la canasta básica alimentaria. Por lo que su situación de vulnerabilidad económica fue extremada”.

Para finalizar, el análisis trae a cuenta, también, datos de otros años en los que la Argentina se sumió en fuertes crisis económicas. A fines de los 80, la de 2001 y 2002, y la irrupción de la pandemia de coronavirus. “El lento descenso de la pobreza refleja la incapacidad de vencer el piso” del 30%, concluyeron.