Juan Manzur sobre la designación de Silvina Batakis al frente de Economía: «Es muy sólida»
Luego de realizado el tradicional homenaje en la Catedral de nuestra provincia, en el marco de las celebraciones por un nuevo aniversario del 9 de julio, las principales autoridades de Tucumán y algunas del país se dirigieron a la Plaza Independencia. Algunos de los funcionarios presentes se detuvieron ante la prensa y brindaron declaraciones.
Quien dio una breve entrevista fue jefe de Gabinete, Juan Manzur, que se refirió a la designación de la nueva ministra de Economía, Silvina Batakis, en medio de un tenso clima económico. «Técnicamente es muy sólida. Como ministra de la Provincia de Buenos Aires ha tenido enormes responsabilidades institucionales».
El Jefe de Gabinete opinó sobre la actualidad del país y sobre cómo, más allá de diferencias propias de la política, se encuentra festejando un nuevo aniversario de la Independencia. «Eso tendría que ser la normalidad. Es lo que siempre hemos buscado nosotros. Yo me quedo con este nuevo cumpleaños, donde festejamos con toda la gente en la calle en una nueva celebración».
Para finalizar, Manzur pidió por una política más abierta e inclusiva. «Buscamos siempre una Argentina que incluya a todos. Ese es el gran desafío», concluyó.
Homilía por la Independencia
«Hoy celebramos un nuevo aniversario de la Independencia nacional declarada en esta benemérita ciudad de Tucumán el 9 de julio de 1816. Lo primero que hicieron los congresales al día siguiente de declarar la Independencia fue ir a la Iglesia de San Francisco para dar gracias a Dios», recordó al comienzo de la homilía monseñor Carlos Sánchez.
En otro tramo de su discurso, el referente de la Iglesia tucumana aseguró que en la actualidad «nuestra Patria es un pueblo hambriento, desconcertado, herido. Ha crecido la pobreza, hay hambre de Justicia y dignidad. Hay hambre de paz social, de respeto a la Constitución, de una democracia auténtica, de respeto a las instituciones». Siguiendo el mismo tono, enfatizó en la idea del hambre como necesidad principal a ser resuelta, tanto en un nivel político como espiritual. «Hay hambre de diálogo, de encuentro y de participación para superar divisiones y enfrentamientos. Hay hambre de verdad. Hay hambre de libertad y de una vida más segura, cordial, fraterna. Hay hambre de esperanza y de consuelo».