En septiembre de 1968, la Unión Soviética consiguió que una nave viajara hasta la Luna, la rodeara y regresara a la Tierra con seres vivos a bordo. La cápsula Zond 5 transportaba dos tortugas de estepa, además de moscas de la fruta, gusanos, plantas y semillas. El objetivo no era una simple prueba biológica: Moscú quería comprobar si esa trayectoria podía realizarse con seguridad antes de intentar una misión tripulada.

La nave despegó el 15 de septiembre desde el cosmódromo de Baikonur, impulsada por un cohete Proton. Después de alcanzar una órbita inicial, emprendió rumbo hacia la Luna y pasó por detrás del satélite a unos 1.950 kilómetros de su superficie. Durante el trayecto también obtuvo fotografías de la Tierra desde aproximadamente 90.000 kilómetros de distancia.

Un ensayo general para llevar personas alrededor de la Luna

La serie Zond había sido concebida como parte del esfuerzo soviético por competir con el programa Apolo de Estados Unidos. Las cápsulas utilizaban una versión modificada de la Soyuz y buscaban demostrar que era posible completar un viaje circunlunar antes de arriesgar la vida de cosmonautas. Los intentos anteriores habían presentado fallas, por lo que Zond 5 representaba una prueba decisiva.

El experimento con animales servía para observar cómo respondían organismos vivos a un viaje que salía de la órbita terrestre y atravesaba el entorno cercano a la Luna. Hasta ese momento, ningún ser vivo había completado una trayectoria de ese tipo y regresado a la Tierra. El éxito podía acercar considerablemente a la Unión Soviética a una misión humana.

El momento más peligroso llegó durante el regreso. Zond 5 debía soportar una entrada atmosférica a enorme velocidad y descender originalmente dentro de territorio soviético. Un problema de guiado alteró la trayectoria y la cápsula terminó amerizando en el océano Índico el 21 de septiembre.

Las tortugas sobrevivieron al viaje

Los equipos de recuperación localizaron la cápsula flotando y comprobaron que las dos tortugas seguían vivas. Habían perdido algo de peso, pero se encontraban en buenas condiciones generales después de seis días de misión. De acuerdo con registros históricos de la NASA, fueron los primeros organismos vivos en viajar alrededor de la Luna y regresar con vida a la Tierra.

El resultado tuvo un impacto que excedió al propio programa soviético. Estados Unidos seguía recuperándose del incendio del Apolo 1 y observaba con preocupación la posibilidad de que Moscú consiguiera enviar primero una tripulación alrededor de la Luna. El éxito de Zond 5, junto con información sobre el desarrollo del enorme cohete soviético N-1, aumentó esa sensación de urgencia.

Tres meses después, Frank Borman, James Lovell y William Anders despegaron a bordo del Apolo 8. La misión estadounidense partió el 21 de diciembre de 1968 y convirtió a sus tripulantes en los primeros seres humanos en viajar hasta la Luna, orbitarla y regresar. Lo que Zond 5 había ensayado con animales acababa de realizarse con una tripulación.

El programa soviético no consiguió repetir el éxito con personas

Zond 5 había demostrado que la trayectoria era posible, pero no que el sistema estuviera preparado para transportar seres humanos con seguridad. Los vuelos posteriores volvieron a mostrar fallas técnicas potencialmente graves y el proyecto circunlunar tripulado soviético terminó perdiendo prioridad. Los cosmonautas entrenados para ese tipo de misión nunca llegaron a volar alrededor de la Luna.

La Unión Soviética tampoco consiguió concretar posteriormente un alunizaje tripulado y su programa lunar quedó eclipsado por los éxitos estadounidenses. Sin embargo, Zond 5 quedó como uno de los hitos menos conocidos de aquella competencia tecnológica. Antes de que un ser humano pudiera contemplar la Luna de cerca, dos tortugas ya habían completado el viaje de ida y vuelta.